10 CLAVES PRÁCTICAS PARA RESOLVER EL DESORDEN (Por Marie Kondo)
- Los objetos y lugares cargan energía. Todo
lo que heredas, o el nuevo apartamento y oficina que ocupas, está
impregnado de energía de quienes te antecedieron. Habrás percibido
algunas veces esta carga que no coincide con la tuya; incluso no sabías a
qué obedece. Limpia las paredes o píntalas completamente.
- Desordenas y ordenas de inmediato. Cualquier
cosa de orden que te lleve menos de un minuto, hazlo en el momento. Lo
que te lleve hasta cinco, lo completas dentro de esa hora; y lo que te
lleve hasta media hora, lo programas dentro del mismo día.
- Mantén tu closet al día. Al
estilo japonés, o como prefieras, clasifica la ropa por estaciones; y
obsequia a la caridad o a quienes lo necesiten aquellas prendas que ya
hace más de un año que no utilizas.
- Limpia y ordena tu escritorio. Clasifica
los papeles en folders bien rotulados; los tarjeteros y contactos
digitales por alfabético. Establece una sola forma de ingresar datos en
tus sistemas del ordenador. Haz una limpieza completa cada seis meses.
Lo mismo vale para el orden en tu computador personal o servidores que
compares, y los mails que se acumulan sin procesar en tu bandeja de
entrada.
- Libros y otros materiales de recreación. Sólo
uno a la vez. Una pila de libros sin leer no te ayudará a terminar
siquiera uno. Declara completo aquellos textos que -¡sí, lo sabes!-
jamás vas a leer. Dónalos a una biblioteca u obséquialos a quien los
necesite.
- Controla tus impulsos de consumo. Antes de
comprar cosas, pregúntate: ¿Es verdaderamente imprescindible? ¿Lo
necesito? ¿Lo quiero?, y escoge según tu mejor criterio: no por impulso.
- La compulsión a comprar cosas denota emocionalidad inestable. Un
capítulo especial para los momentos de bajón y tristeza, que suelen
“rellenarse” con salir a consumir cualquier cosa. Conócete profundamente
y no intentes tapar lo que sientes comprando objetos.
- Pide ayuda profesional. Hay
casos en que requerirás de un psicólogo, psiquiatra, consejero o coach
experto para que te acompañe en el proceso de resolver el caos en el que
vives.
- Mantén tus finanzas lo más al día que sea posible. Te
traerá tranquilidad mental y de espíritu. Si no puedes estar
meticulosamente en regla, al menos ten registradas todas tus entradas y
salidas, y las deudas, separadas por rubros.
- Asume las consecuencias.
Vivir en forma desordenada te sume en mayor caos e incertidumbre,
tristeza y hasta depresión. Hazte responsable de tu vida, corrigiendo a
cada paso, hasta que el orden sea un hábito permanente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario