En mi opinión, este título -tan provocativo como aparentemente contradictorio- es cierto.
Y necesita una explicación para entenderlo, porque es tan chocante que a
la mente le cuesta encontrar una explicación racional para este
aparente contrasentido.
Generalmente, cuando una persona es consciente de un defecto personal se
enfada consigo mismo o con sus circunstancias, se deprime más o menos,
recibe un golpe en su autoestima, y su moral se ve afectada porque
siente que acaba de dar un paso atrás y que su vida se pone más cuesta
arriba.
Cuando uno Descubre algo suyo –sea lo que sea- no es que
acabe de suceder algo nuevo que añadir a su lista de defectos o errores,
sino que se acaba de destapar o se acaba de tomar consciencia de algo
QUE YA EXISTÍA, o sea que no se añade nada nuevo a la situación o el
Currículum personal, sino que simplemente uno se da cuenta de ello. Nada
ha empeorado de golpe.
En mi opinión, la actitud correcta y
adecuada en estos casos es la de hacer EXACTAMENTE LO CONTRARIO de lo
que se hace habitualmente, que es deprimirse, enojarse, perder puntos en
la Bolsa de la Autoestima, y maldecir contra alguien o contra uno
mismo.
¿Qué hacer?
Lo primero reconocerlo plenamente, sin
ambigüedades ni justificaciones. No son necesarias. Es lo que hay. Ya
está ahí. No hace falta buscar culpables a quienes acusar. En cambio, sí
es bueno darse cuenta del origen, o de la situación, y reflexionar
sobre el hecho de cara a evitarlo en sucesivas ocasiones. Eso es
aprender: darse cuenta y reflexionar un poco con la mente y mucho con
los sentimientos, pero lo que se hace generalmente es reprenderse
creyendo que es ese el modo de aprender.
¿Te acabas de descubrir
en algo que haces mal o en un defecto? Felicitaciones. Alegría. Que sea
una satisfacción interna y una ilusión.
¿Y cuál es el motivo de
esta fiesta? Pues que acabas de darte cuenta de una nueva cosa en la que
puedes mejorar. Si no te hubieras dado cuenta no la hubieras podido
cambiar para perfeccionarla, sino que hubiera permanecido por siempre
sin arreglo.
Si eres capaz de estar de acuerdo en que este Camino
del Desarrollo Personal es un compromiso hacia la excelencia -lo mejor
posible dentro de las circunstancias y las limitaciones personales-,
comprenderás entonces que encontrarse con un asunto más en el que existe
la opción de mejoramiento ha de ser un motivo de satisfacción, tras la
correspondiente –y humana- decepción personal.
Así que tómate el descubrimiento de tus defectos, o de esas cosas que admiten el mejoramiento, con satisfacción.
Enójate un ratito si quieres, pero sólo un ratito.
Y después ponte a la tarea de resolverlos.
Con la sonrisa puesta: recuerda que vas a mejorar algo de ti.
Te dejo con tus reflexiones…
Francisco de Sales
lunes, 13 de septiembre de 2021
ALÉGRATE POR TUS DEFECTOS (Por Emma Fernandez)
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