miércoles, 16 de febrero de 2022

ENFERMOS Y EL PODER DEL MAGNETISMO (Por Hugo Neftalf Alvarez)

 

La enfermedad corporal se produce cuando las energías que son parte integral de la composición de células, moléculas, átomos, partículas y etc., están en desarmonía o desequilibrio en su funcionamiento biológico. La causa estriba en esas energías negativas que se filtran y que deben ser permutadas por energías positivas.
Tómese en cuenta que la fuente productora puede ser fisiológica o emocional, denominándose enfermedades somáticas o psicosomáticas. Por eso debe trabajarse en los factores corporales (clínicos) y/o psicológicos (del alma) para determinar las posibles causas.
Los médicos aseveraban hace muchos años que el 60 por ciento de las enfermedades tenían el 60 por cierto de psicológico. En la convulsa actualidad que vivimos es fácilmente deducible que las estadísticas podrían estar casi al cien por cien.
Por otra parte, estudiosos de organizaciones de salud mental desde hace mucho tiempo han considerado que no existen enfermedades sino enfermos. A mi entender, esto quiere decir que nosotros mismos somos los generadores de esos desequilibrios energéticos que inciden en nuestra salud física o emocional.
La curación, pues, estriba en poner todo en equilibrio con aplicación de medicina natural y/o de farmacopea profesional, así como con la aplicación consciente y responsable de la potencia magnética. Es importante como necesario notar que existe magnetismo animal y magnetismo espiritual.
El magnetismo animal se refiere al que todos tenemos corporalmente en mayor o menor grado. Y el espiritual es cuando quien aplica magnetismo se pone en consonancia o sintonía con las energías cosmológicas o espirituales, a fin de aplicar por su conducto esas fuerzas positivas en los enfermos.
Infortunadamente la gran mayoría de médicos carece de conocimientos psicológicos y los psicólogos son generalmente neófitos en conocimientos metafísicos y del magnetismo aplicado. Desconocen su importancia en cuanto a la salud de los seres humanos.
Nótese que los veterinarios, mucho podrían hacer en su respectiva profesión si se prepararan en el mencionado magnetismo y su aplicación.
Parte de lo que mencionado anteriormente me lleva a pensar que la toxicidad del ambiente, los virus, la mala alimentación y respiración como también las emociones compulsivas entre otros factores que son parte de nuestro entorno cotidiano, bien podrían neutralizarse con una consciente y permanente profilaxis físico-psico-magnética. Así se fortalecerían nuestras defensas materiales, mentales y espirituales.
Agradezco su atención. Hasta siempre.

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