lunes, 17 de octubre de 2022

CONFESIONES POR: Natalia Lewitan)

 Durante mucho tiempo estuve cargando un cadáver sobre mi espalda y jamás lo supe,pero ya me pesa.Ya es hora de dejarlo descansar en paz y dejarme en paz yo también.Varios días pasaron desde este gran descubrimiento, asi que preparé mi mejor ropa para asistir al entierro. No estaba de luto, sino de celebración.Me puse la ropa más bonita que encontré y el mejor perfume que tenía. Algunas lágrimas brotaron timidas en mis ojos, cuando llegué a la ceremonia que yo sola oficiaría, la congoja ya era insostenible.El cajón estaba a punto de ser cubierto de tierra y la lápida ya estaba lista para coronar su morada final.Suspiré aliviada pues ya no me quedaba ni una sola lágrima por derramar y le dije al cadáver ya sepultado las siguientes palabras: "Por fin llegó el día en que te dejo ir. Estuviste en mi mente cuando no sabía qué hacer, cuando no me atrevía. Estuviste presente siendo mi gran preocupación durante todo este tiempo. Me doliste pero me enseñaste tanto que hoy quiero agradecerte que hayas existido, porque sin ti yo no sería la que hoy soy. Te digo adiós, Miedo Absoluto, y te nombro con nombre y apellido porque conviviste conmigo todos estos años,tuviste rostro cuando alguien me enseñó a ser mas cuidadosa con mi bondad, pues no todo el mundo se la merece, tuviste voz cuando me dijeron que no y luego supe que gracias a esa negativa nuevos caminos se abrirían,fuiste un lugar del que me fui, porque no pudiste encarcelarme en los no puedo, y fuiste el aroma dulce de casi haberme rendido. Descansa tranquilo, ya no te necesito para inventarme excusas para no animarme a vivir". Aquellas fueron mis últimas palabras frente a él. Y lo dejé ir, lentamente. Y por mi mente se pasearon fugazmente todos los hechos y personas de las que él tomó forma para darme una gran lección. Me acerqué al cajón, alli estaba, despidiendome hasta de la que fui. Lo cubrí de tierra, pues yo sé que ahora el compost que se formará será simiente de un gran árbol en algún futuro. Antes de irme le dediqué una sonrisa y le dejé una flor roja y hermosa,la mejor que pude hallar.Mas luego me fui sin mirar atrás.
-Natalia Lewitan-

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