La palabra “integridad” implica rectitud, bondad, honradez,
intachabilidad; alguien en quien se puede confiar; sin mezcla extraña;
lo que dice significa eso: lo que dijo; cuando hace una promesa tiene la
intención de cumplirla.
Los valores humanos claves expresados en
una cultura organizacional son fundamentales para hacer de ésta una
entidad no solo productiva sino comprometida con su comunidad. "La
integridad es la fortaleza de espíritu que nos hace permanecer fieles a
nuestros principios"
Cuando le preguntaron a Confucio quién
merecía ser calificado como "hombre superior", el sabio contestó: "Aquel
que primero pone en práctica sus ideas y después predica a los demás lo
que ya realiza ". En efecto el principio de predicar con el ejemplo y
de cumplir los principios que postulamos, es "virtud de mentes y almas
superiores". "La integridad es la fortaleza de espíritu que nos hace
permanecer fieles a nuestros principios".
En una sociedad donde se
pierden los valores y crece la desconfianza, la integridad es un desafío
impresionante en los negocios, la familia, el estado y la Sociedad en
general.
En la expresión popular se dice que algo es o está
íntegro cuando aparece completo, es decir, no le hace falta nada y es
aceptable como producto u objeto. Lo integridad se refiere a una
capacidad o facultad en el individuo de actuar, pensar, sentir, en
definitiva ser lo más completo posible. La integridad es uno de los
valores más cercanos a la perfección, si acaso no es una de sus avenidas
más directas. En este importante valor, tan extraño en la cotidianidad,
confluyen otros valores que facilitan su vivencia y expresión:
honestidad, rectitud, sinceridad, libertad, pureza, en fin, hacen a la
persona digna de lo que es, lo que hace, así como confiable y ejemplo de
vida para otros.
La integridad es de carácter total; no puede
pensarse que un individuo sea íntegro en unas cosas, entretanto, en
otras no, pues dicho valor no admite puntos intermedios para
justificarse cuando se debe ser íntegro o no. Tampoco puede confundirse
la honestidad con la integridad; en la primera, las personas no toman
posesión de lo que no es suyo y demuestran buen cumplimiento de las
normas sociales y reglas diversas de comportamiento y relaciones
interpersonales. En la integridad la persona hace extensivo su
comportamiento ético a todas las situaciones en las que se ve inmerso o
participante. Por ejemplo: alguien muy honesto puede devolver algo
(dinero, bien) que no es suyo, pero ser desleal a su cónyuge, familia o
amigos (no ser íntegro)
De modo que podemos discernir como una
gran parte de nuestra cultura, y los procesos en ella vivenciados están
en su mayoría carentes de integridad.
En realidad, la integridad
implica un buen grado de madurez en el nivel ético y espiritual, que
conducen a la persona a actuar lo mejor posible en todas las
circunstancias, pues este valor afecta positivamente a todo su entorno.
Las personas íntegras son confiables, delegables, irradian y comparten
sabiduría, y son además facilitadoras de las relaciones interpersonales.
La integridad es la respuesta a la doble moral que maneja la
sociedad, donde las personas actúan de una manera relativa (a su
conveniencia y acomodo), evitando todo tipo de compromiso serio con los
demás, con la vida y con Dios. Doble moral que se caracteriza por ser
bondadosa cuando se requiera (conveniencia), pero participa de actos
denigrantes sin que otros se den cuenta de ello, por otra parte.
De
manera que, una persona íntegra responde a sus valores adquiridos, a
sus convicciones más profundas, orientadas siempre hacia el bien y la
construcción de la familia y la sociedad donde participa. La integridad
es cierta evidencia de excelencia en el comportamiento integral de la
persona.
Continuamente creamos nuestra realidad a través de las
elecciones que hacemos, momento a momento -creando y manteniendo la
armonía al seguir nuestra conciencia y actuar por el bien más elevado.
Estamos siendo valientes cuando vivimos de acuerdo a nuestra conciencia
cuando sería fácil esconder de los otros que no estamos siguiendo
nuestra conciencia. Es más cómodo deslizarse hacia abajo por la colina
de la vida, manteniendo o divagando en nuestro estado de conciencia
actual, que seguir las escaladas algunas veces duras del camino de lo
que sabemos es correcto.
La recompensa de enriquecer continuamente
nuestra integridad personal es que nos volvemos más consientes de
nuestra naturaleza armónica, de nuestra “chispa” divina.
Al
vivir con integridad personal los demás se dan cuenta que pueden confiar
en nosotros -nos convertimos en un amigo digno de confianza- un valor
para nuestra familia del mundo.
Cuando integramos personalmente
nuestra conciencia más elevada en nuestra vida diaria, en nuestras
acciones cotidianas, tenemos mayor capacidad para disfrutar la felicidad
y la armonía.
Los griegos eran expertos en hacer figuras en
mármol. Muchas veces al estar trabajando el mármol descubrían grietas en
él, la cual, naturalmente, le quitaba valor a la obra. Algunos,
entonces, cubrían esas grietas con una cera especial; la pulían y
quedaba aparentemente perfecta, pero cuando la figura era expuesta al
calor del sol la cera se derretía y quedaba descubierto el engaño. Por
eso, era común encontrar, donde vendían esas piezas de mármol, un
letrero que decía: “Se venden figuras en mármol puro; sin cera.” De ahí,
viene nuestra palabra en español sincera/o.
Eso es lo que significa integridad: sin grietas.
Aunque la integridad es una incorporación de los valores
trascendentales de la persona, a nivel institucional, las empresas y
organizaciones deben insistir en las capacitaciones y eventos su
importancia en los procesos institucionales, lo cual redunda en el
bienestar y desarrollo de la empresa como tal.
Sea usted como
facilitador, instructor, líder o dirigente en general, un buen
testimonio de integridad, transparencia, recuerde que no se trata de ser
perfecto, pero sí fiel a los nobles ideales, valores y convicciones
morales.
martes, 28 de febrero de 2023
LA INTEGRIDAD (Por Leon Wenborne)
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario