Nadie tiene el poder de deshacernos, nos destruimos a nosotros mismos a través del otro.
Las personas llegan a nuestra vida, no sólo para impactarnos, sino
también para darnos una o varias lecciones. Ellas arribarán siempre
cargadas de cosas que enseñarnos y con las llaves de algunas puertas que
no hemos podido o no hemos querido abrir.
Una pareja viene a
mostrarnos los puntos en los que tenemos que trabajar, es un reflector
de las fallas de nosotros mismos, un proyector de nuestro lado oscuro.
El otro es y siempre será un espejo. Si decidimos, de una manera
consciente, que no queremos más a una persona cerca, debemos dejar de
culparla, pues también somos responsables de todo lo sucedido.
Tenemos la costumbre de echarle la culpa al otro de lo que sucede,
aunque las relaciones son de doble vía. Si alguien llega a debastarnos
lo más seguro es que lo hayamos destruido nosotros también.
El que
se rompe no es el corazón, sino el ego. Él es el que se tira al piso,
patalea y hace drama. El lastimado, el abandonado, el que nos engaña
diciendo que somos víctimas cuando en verdad no hay victimario sino sólo
aprendizaje y sabiduría.
Soltemos a las personas agradeciendo y deseándoles lo mejor!!
sábado, 22 de abril de 2023
REFLEXIONES (Por Bien de amores)
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