Hola gentes, ¿Que tal andamos de problemas? hoy recordé una pequeña historia vivida en uno de mis
días laborables ejerciendo mi profesión, llegué a un hogar a efectuar la
reparación del teléfono, y me atendió una señora que tenía una
minusvalía física que le impedía caminar y mantenerse de pié, era muy
jovial y habladora y al momento entablamos una grata conversación.
Dentro del tema de conversación hice referencia a su problema físico, ella estuvo unos segundos
en silencio mirándome, y al final me dijo: ¿que problema? yo no tengo
problema alguno, lo que si tengo son unas limitaciones físicas que me
obligan a agudizar mi capacidad de ingenio para realizar todas las
labores del diario, pero problemas no tengo al respecto.
Después siguió explicándome que todas las personas poseen algún tipo de
limitación, ya sea física, psicológica, anímica, o de cualquier otra
índole, y que ninguna debe ser motivo de creación de problemas.
Durante mucho tiempo tuve presente esta historia como un ejemplo a
considerar y valorar, pues aquella mujer con su silla de ruedas y un andador
adaptado que poseía, realizaba todas las tareas de su diario y atendía a
su familia sin ningún tipo de problema, y con una sonrisa y alegría en
su corazón.
Despues de presenciar este caso pienso que nunca tuve problemas reales, sí tuve que
hacer frente, como todo el mundo, a situaciones y circunstancias del
diario con más o menos nivel de dificultad, que en definitiva no dejan
de ser las pruebas o evaluaciones de la "escuela de la vida", aunque
confieso que durante mucho tiempo también llamaba problema a cualquier
cosa que no me cuadraba en mis esquemas.
Desde este sencillo y
humilde artículo os invito a la reflexión al respecto, y para nada nos
conviene rotular de "problema" a cosas normales del diario vivir, aunque
encierren gran nivel de dificultad.
Cuando pretendemos grandes
metas, nuestra Madre Naturaleza nos evalúa con exámenes cuya dificultad
es directamente proporcional al nivel o metas pretendidas, y la única forma que
posee es a través de circunstancias y situaciones a las que hemos de dar
solución o resolver, pero lo que no procede ni conviene es ponerle el título de
"problema" quejarnos y lamentarnos practicando el victimismo, yo me he
quejado muchas veces llamando problema a cosas y situaciones de menos
importancia de lo que la señora de nuestra historia poseía.
Vivámos sin problemas aunque tengamos niveles de dificultad por superar. Un saludo.
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