Hola queridas gentes, el título de este escrito es un refrán que tiene su verdad, porque expresa que en ocasiones hacemos algo que conocemos que no es correcto ni conveniente, pero bien por placer o que nos satisface lo hacemos, y después como consecuencia aparece la factura.
Esta madrugada me ha desvelado algún malestar general, pues ayer me excedí en la cena porque me gustaba mucho, porque comí en base a la satisfacción de mi paladar y no tuve en cuenta lo importante que es mi estómago y resto de órganos que trabajan en coordinación con el mismo.
En mi pasado he sido un abusador nato con los excesos y las comidas pesadas, con muchas especias, salsas y todo lo que hacía las delicias de mi paladar, ahora en la actualidad estoy rectificando porque de lo contrario las facturas de Mamá Naturaleza se me acumulan y eso pone en peligro mi estancia por estos mundos, pero existe la inercia que se trata de que todo cambio es muy paulatino y suave, y aunque a veces quisiéramos parar de golpe, esto no es posible por la inercia, es como si vamos a una alta velocidad y queremos para de golpe, esto sería un accidente.
Yo cuido con bastante esmero el motor de mi coche, porque se que si se estropea el coche deja de funcionar, cualquier aparato o electrodoméstico le ocurre igual, si se estropea el motor o el medio por el cual funciona queda inservible.
El motor o fuente de energía que nos mantiene conectados a la vida, es nuestro estómago y algunos órganos que trabajan en equipo, y observándome a mi, y también a muchas otras personas, me he dado cuenta de lo poco que valoramos algo tan sumamente importante, bebemos y comemos cualquier cosa que sea agradable al paladar, por motivos de alterne, por costumbre, modas, tradiciones, etc. sin darle demasiada importancia lo que nos pueda aportar o perjudicar, apenas nadie ha comprendido que en cada etapa de la vida hay que hacer cambios y actualizaciones de todo tipo, y por supuesto en la alimentación es sumamente importante, yo en el día de ayer me olvidé de mis 75 años y comí como si fuera una persona joven con gran actividad física.
Pero ahí está Mamá Naturaleza que es sabia e implacable, y me ha presentado una factura que empecé a pagar ayer y todavía no he terminado, espero aprender bien la lección, porque me ha resultado desagradable la experiencia, y también me estoy haciendo consciente de que muchos billones de seres microscópicos dependen de mi elección y actuación, y si esos seres no se alimentan, o enferman, la factura la voy a pagar yo porque forman parte de mi propia naturaleza.
A veces vemos a alguien que goza de buena salud y decimos que tiene buena suerte. y hay quien enferma y dice que tiene mala suerte, seamos adultos y responsables, la salud se conquista y se mantiene, yo a lo largo de mi existencia he pasado por muchos estados, tanto de salud como de enfermedad, y reconozco que nunca ha sido la suerte ni el azar la causa, he sido yo con un proceder incorrecto y falta de amor y cuidados de mi cuerpo.
Y por supuesto que el consejillo del día es que invertir en salud es de lo más inteligente que podemos hacer, procurad sed felices y buen@s chic@s. Saludos.
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