Viene de la 1ª parte. Buenos días gentes, voy a continuar con el tema que estamos desarrollando sobre lo que entendemos por el "bien y el "mal", y terminemos diciendo el 1ª parte que el mal en sí, no es malo ni bueno, es la consecuencia de pensar, sentir y actuar desde nuestra incapacidad, ignorancia y nuestro egoísmo, en todos los procesos de aprendizaje y capacitación se parte de la ignorancia e incapacidad, porque antes de saber algo, somos ignorantes respecto a lo mismo.
En las escuelas, institutos, y demás, nos enseñan muchas cosas, pero hay otras que las tenemos que aprender de la propia vida, a base de caídas y levantadas, de errar, rectificar, compensar y pedir perdón, y en todo este proceso cometemos actos de diversa índole y naturaleza, algunos son insignificantes o de poca importancia, y otros pueden ser de lo mas brutal y aberrante, dependiendo del tipo de error o sombra que nos induce a la acción.
La mayor parte de las personas no tenemos conocimiento real de nuestras sombras, egoísmo, ignorancia etc., creemos que somos los mejores, los más listos e inteligentes, y que el error, el mal y cosas así, existe pero siempre de nosotros hacia afuera, nos creemos en posesión continua de la única verdad y la virtud en su máximo exponente, y esto impide sentir la necesidad de observar y vigilar nuestro pensar, sentir y actuar, y al no existir vigilancia ni control, nuestras sombras o egoísmo, que viene a ser parecido, tratará de sacar el mejor partido de todas nuestra actuaciones, a favor de nuestras conveniencias, sin que importe quien o quienes puedan salir perjudicados.
Después cuando en otros momentos regresamos a la luz, nuestra conciencia nos acusara de los agravios ocasionados, y nos hará sentir la necesidad de reparar y compensar por todos ellos, sabido es que lo que mas se ejerce, es lo que mas se fortalece, cuando una persona, se deja invadir por sus propias sombras muy a menudo, estas se fortalecen y asfixian a su propia luz y conciencia, y se convierte en una persona infecciosa y dañina, es el caso de algunos dirigentes pseudo religiosos y políticos, que conducen a su pueblo o comunidad a la confusión, ruina y miseria, porque se apoderan de los recursos destinados a cubrir las necesidades básicas del pueblo, y para colmo de los colmos, después presumen de ser los mas ricos del planeta.
Lo que no saben ni imaginan estas personas, es lo difícil y penoso que les va a resultar desandar el camino andado, y por supuesto que lo van a desandar, de ello se encarga la Ley de Causa y Efecto, o Acción y Consecuencias, es implacable y justa, y cada cual recibirá lo que le corresponda según sus actos, tanto en positivo como en negativo.
Mucho se habla de la lucha contra el mal, y cada cual tiene su propia versión, yo tengo también la mía, mi trabajo me ha costado llegar hasta ella, mi conclusión final es que: el mal, o nuestras sombras, o nuestras zonas oscuras hemos de identificarlas, tratar de conocerlas, controlarlas, y mediante diversos procesos, le iremos dando grados de luz para que poco a poco írlas integrando hasta que formen parte de nuestra luz y conciencia.
El mal no se combate con procedimientos agresivos o de confrontación, esa es su especialidad y casi seguro que nos ganaría la batalla, porque en la lucha y confrontación se fortalece, y por otro lado nuestro mal es hijo de nuestras actuaciones del pasado, bajo la influencia de la incapacidad, error y egoísmo, pero el día que estábamos actuando, era todo cuanto podíamos dar, no sabíamos mas, era el límite de nuestra posibilidades, y el resultado nos valió en aquel momento, y lo usemos como escalón o base de apoyo para conquistar el nivel siguiente.
Posiblemente, lo que hoy llamamos "mal" en su día era un bien a falta de otra cosa mejor, y lo que llamamos bien en un futuro cuando nuestro progreso y nivel consciencia sea mayor necesitará de revisión y actualización, hemos de aceptar e incluso amar a nuestras sombras, ellas fueron la base de nuestras siguientes conquistas.
Cuando queremos subir a la azotea del edificio por la escalera, empezamos por el primer escalón, apoyados en el mismo, subimos al segundo, y de esta forma, uno tras otro, llegamos al último, pero éste último es igual de importante que el primero, aunque sea el que nos da entrada a la azotea.
Las primeras cosas que aprendimos, pueden que hoy estén desfasadas e incluso que sean improcedentes y por ello correspondan a nuestras sombras, pero en su día cumplieron con su misión o cometido, con un poquito de cariño y buena voluntad, podemos arrojar un poco de luz sobre ellas y actualizarlas y que en vez de obrar en nuestra contra, que lo hagan a favor, considero de lo más inútil e improcedente el pelearse con las creaciones del pasado.
No te pelees con tu diablo, él es experto en peleas y posiblemente te ganará, ofrezcamosle una oportunidad de actualización e incorporación, y todo ello con cariño y buen hacer, y conviértelo en uno de nuestros guardianes.
Es como pienso y siento a día de hoy, os invito a reflexionar sobre estas indicaciones, saludos.
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