lunes, 31 de marzo de 2025

EL ENFADARSE, OFUSCARSE, DISGUSTARSE Y OTRAS TORPEZAS (Por José Miranda)

 

 Buenos días gentes, vamos a hablar un poquito sobre el tema de las reacciones con enfado y otras formas de disgusto, violencia o agresividad, que poco nos aportan, y mucho nos quitan.

 Cada vez que nos enfadamos, o nos entregamos a cualquier forma y nivel de malestar, violencia o agresividad con cualquier pretexto, estamos perjudicando a nuestra alma, nuestra psiquis y a nuestro cuerpo, nuestra salud en general, y además también estamos perjudicando nuestras relaciones adquiridas y dificultando las posibles nuevas relaciones, y cuando del enfado hacemos un hábito, se convierte en patología o enfermedad, que de no ser tratada y atajada, nos conducirá a males mayores como la depresión y otras formas de padecimiento y sufrimiento.

 En la vida de cada cual, existe una gran variedad de circunstancias, muchas o casi todas ellas guardan relación con nuestra vida y nuestras formas particulares de vivirla y tratarla con nuestra forma de ser y de actuar, es de lógica el pensar que somos nosotros los que tenemos que resolver y triunfar sobre las circunstancias, y en ningún caso ser las víctimas de ellas. 

Cuando el hecho de que estemos contentos o disgustados depende de lo que los demás digan o dejen de decirnos, o del tono y volumen de voz que empleen, o de lo que los demás hagan o como lo hagan etc, nos estamos comportando como simples marionetas, que dependiendo del hilo del que tiren así nos moveremos, anulamos nuestra voluntad y capacidad para ser nosotros mismos, y nos dejamos llevar y arrastrar por voluntades y criterios ajenos que obedecen a formas de ser ajenas, conveniencias y propósitos a favor de proyectos que poco o nada tienen que ver con nosotros, nuestras vidas y necesidades.

 También ocurre a veces que las malas formas y modos se utilizan como medios de presión para doblegar la voluntad ajena y nos concedan a través de la intimidación lo que de forma libre y voluntaria creemos o pensamos que nos negarían.

 Somos Seres libres, y siempre tenemos la opción de decir, Sí o No, que nos interesa, decimos que si, que no nos interesa, decimos que no, pero no veo razón ni lugar para el enfado, ni para que nuestro estado de ánimo, alegría y demás, dependa de lo que otro diga o haga, o la forma en que lo diga o haga, cada uno es responsable de sus actos, si alguien nos insulta, ese alguien es responsable de lo que ha dicho, y nosotros somos responsables de nuestras reacciones, no dejemos paso hacia nuestro interior a sentimientos de enfado, fastidio, o cualquier forma de violencia o agresividad, después se acomodan como costumbres y se convierten en compañeros de viaje, y hacen de nuestra vida un continuo padecer.

 Mi propuesta de hoy resulta difícil el llevarla a la práctica, entre otras cosas porque hemos sido educados en un medio donde las reacciones de enfado y mal carácter se consideran de lo mas normal, pero en la realidad a nadie le gusta relacionarse con personas que obedecen a este perfil.

 Os invito a la reflexión acerca de lo tratado, y a hacer todo lo posible y parte de lo imposible por ser nosotros mismos en todo momento, nosotros no somos responsables de lo que los demás digan o hagan, pero si lo somos de nuestras formas de reaccionar y sus consecuencias, hasta aquí la cuestión del enfado y demás torpezas, saludos.

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