martes, 22 de julio de 2025

EL PERDÓN DE LOS "PECADOS" 1ª Parte (Por José Miranda)

 

Hola queridas gentes, hoy voy a versar sobre un tema polémico y difícil donde los haya, y no por su complejidad en sí, sino más bien por el nivel de adoctrinamiento que existe en nuestra sociedad respecto del mismo, y ello supone un rechazo a cualquier otra opción diferente a la “oficial” establecida ya de entrada, pero yo estoy para compartir lo que pienso y siento, y a pesar de los inconvenientes he de cumplir con lo que siento que es mi deber.

Lo primero es analizar lo que es o puede ser un “pecado” a la luz de la espiritualidad.

Cuando visitamos este u otros mundos no es por ocio, curiosidad, por azar, por diversión o casualidad, siempre y en todo momento existe un motivo causal de necesidad de aprendizaje y capacitación del Ser (Alma y Espíritu) y también en cumplimiento y colaboración con todos los programas de Evolución y Progreso, tanto a nivel individual como colectivos.

En cada uno de los mundos o planetas se aprenden unas asignaturas específicas que no se dan en ningún otro lugar, y el conjunto de todas ellas completan toda la formación espiritual que nuestra Alma y Espíritu necesitan y es por eso que durante todo el peregrinaje de nuestra instrucción y capacitación espiritual hemos de visitar e instruirnos en muchos aprendizajes que algunos de ellos son muy específicos y por ello necesitan de un escenario y condiciones muy específicas y solo en algunos lugares se encuentran.

Cuando llegamos por primera vez a este u otro mundo es parecido al niño recién nacido que no cuenta con conocimiento e instrucción para orientarse y actuar con acierto y efectividad, y como es normal durante una etapa inicial a lo largo de sus etapas de niñez y adolescencia espiritual se equivoca muchas veces y actúa en error con perjuicio propio y también hacia los demás.

Ocurre que a veces vemos actuar a una persona adulta o mayor y no contemplamos ni aceptamos que en su interior more un Ser infantil o adolescente, que a pesar de su edad física actúa torpemente en muchos frentes de la vida.

El Ser durante toda la etapa inicial se equivoca, ofende, perjudica, daña, y su comportamiento deja mucho que desear, pero ese Ser es como un “niño pequeño” y es por eso que pienso y siento que en ningún caso está “pecando”, está dando lo que tiene, de momento su nivel no le permite algo mejor, por mucho que se esfuerce o se lo proponga no puede dar otra cosa porque todavía no la ha desarrollado, y tiene que seguir equivocándose y errando hasta que consiga instruirse y capacitarse en la “ciencia” de la vida.

Yo no veo “pecados” ni maldad veo que cada cual ofrece lo que su nivel le permite, y nuestra Madre Naturaleza ya sabía de antemano que se aprende a caminar a base de caídas y levantadas, entiendo pues, que no hay pecados, hay actuaciones que por falta de instrucción, capacidad y madurez están más cerca del error que del acierto, y que sus efectos pueden obrar en perjuicio propio y también del prójimo, pero se trata de un proceso necesario para el aprendizaje y la capacitación.

Continúa en la 2ª Parte.

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