Cuánto
más profundo vayas, más feliz serás. Deja ya de leer y estudiar y
comienza a utilizar el poder del amor. Lo que más desea el ego es que te
distraigas, que siempre estés haciendo algo: mirando videos,
informándote, leyendo, estudiando o realizando cursos. El conocimiento
es necesario y maravilloso, sin embargo, jamás el tiempo que le dedicas
al estudio debe ser mayor al de tu meditación y sanación. Si tienes que
sanar la relación con tus padres o con cualquier otra persona, permanece
en tu cuarto en silencio utilizando el poder de tu corazón al servicio
de lo que necesitas resolver. Todos los conflictos en las relaciones
tienen su origen en el desamor, el abandono y el rechazo, transmitidos
de generación en generación. Una vez que recuerdas y conectas con esto,
no necesitas ninguna otra información.
Nadie
tiene la culpa; son sólo programas transmitidos de manera inconciente
desde el inicio de los tiempos. Y no se solucionan leyendo ni
estudiando; se solucionan únicamente utilizando LA FUERZA DEL AMOR. Esto
significa cerrar los ojos, abrazar a tu niño herido que todavía espera
la aprobación de sus padres; que todavía se siente solo; que necesita
amor de una pareja y que aún tiene miedo de ser rechazado. Esto no es
una técnica; es contacto, es profundidad, es abrazarte y darte lo que
nunca te dieron y aún sigues esperando. Puedes acelerar este proceso
poniendo tu intención en sanarte, orando, meditando, enviándote luz y
entonces ascenderás.
Jamás
subestimes el poder del amor; es posible lograr cualquier cosa. Yo lo
sé porque lo uso siempre y lo he usado en forma permanente desde que
desperté, y te digo que no conoce ningún tipo de límite. Puede vencer al
corazón más cerrado, más terco, más frío, más resistente. Puede sanar
cualquier enfermedad. Pero primero, debes sanar tu propio corazón, yendo
profundo y cada vez más profundo a tu interior. Entonces, tu frecuencia
vibratoria aumentará y tus heridas sanarán y no reaccionarás frente a
la oscuridad de los demás, independientemente de lo que te hagan. SERÁS
LIBRE Y AMARÁS DE FORMA INCONDICIONAL y podrás sentir la verdadera
compasión y el auténtico perdón.
Recuerda: no sanas haciendo, sanas cuando dejas de hacer.
Saludos,
Lic. Fernán Makaroff
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