lunes, 18 de mayo de 2026

EL DOLOR Y EL SUFRIMIENTO 3ª Parte (Por José Miranda)

 

 Hola gente, aquí estamos de nuevo para seguir con el tema del sufrir, sufrir otra vez, y volver a sufrir, porque si observamos con atención consciente el panorama social, se sufre casi por todo, el sufrimiento, ya sea por unas razones, por otras o por varias a la vez, está presente en casi todas las personas, y una de las razones principales de que sea así, es a causa de la educación recibida en todas las áreas de formación y convivencia. Esto que acabo de afirmar resulta un poco duro de roer, y por eso lo voy a argumentar.
 
Las competencias están presentes en todo y por todo, se entiende que cuando existen es porque cumplen una función social, pero al igual que todas las cosas, dentro de su círculo correcto de aplicación, todo aquello que se emplea fuera del círculo o radio de acción para el que ha sido creado, es perjudicial, y esta realidad es una de las causas de sufrimiento, porque desde pequeños nos educan para ser el mejor, no vale ser bueno ni muy bueno, tiene que ser el mejor de todos, los demás son peores que nuestros hijos, porque de no ser así, nuestros hijos no pueden ser los mejores, y naturalmente tienen que ser los mejores en las materias que nosotros deseamos que lo sean. 
 
Si yo quiero que mi hijo sea medico, y él quiere ser albañil, eso no vale, porque yo puedo presumir de que mi hijo es un buen doctor, pero si es un albañil no hay posibilidades de presumir, este puede ser motivo de sufrimiento para los padres, para los hijos y el resto de la familia, porque cuando el ambiente es contrario al amor, la comprensión, la aceptación, libertad y el buen avenimiento, suele haber sufrimiento para todos.
 
 La imagen social estereotipada, ejerce una gran influencia sobre personas de escasos criterios personales y fácilmente influenciables, estas personas, (que somos muchos), somos las víctimas de un gran grupo de personas de mente estirada y corazón encogido, que inventan todo tipo de enredos y complicaciones, con el único propósito de fomentar el consumo y amontonar riquezas materiales y poder social, aunque el producto que se vende sirva para crear dolor y sufrimiento deteriorando la salud de las personas y hasta del propio planeta, eso carece de importancia, hay que vender y vender en aras del negocio.

 Los complejos, el qué dirán, el qué pensarán, estereotipos morales y sociales orientados a controlar y conducir a las masas en la dirección que interesa, etc. etc., y cuando existe un desequilibrio entre el Ser y el Saber, las personas actuamos torpemente, egoistamente y en un grado de desacierto proporcional al desequilibrio, y es precisamente la principal causa de que existan victimas y victimarios, y personas con pocos escrúpulos y capaces de esclavizar a sus semejantes a cambio de dinero, placeres, fama, poder y otras prácticas de tal degradación que sitúan a esas personas muy por debajo de cualquier forma animal en su comportamiento. 

 Qué duda cabe de que todas estas artimañas y manipulaciones, son productoras de conflictos y sufrimientos varios, tanto para las víctimas, como para todos los que actúan bajo la influencia de su ceguera mental y raquitismo moral y espiritual, que en su momento y a lo largo y ancho del “tiempo”, tendrán que compensar todos los agravios ocasionados a otras personas, la Gran Ley Universal, Ley de Causa y Efecto, o Ley del el Karma y el Dharma, que ambas se refieren a lo mismo, no permite jamás que algo quede impune, todo debe de ser compensado a favor del equilibrio. 

Cada vez que actuamos de forma contraria a las Leyes Universales, emanadas de la Fuente de Amor y la Verdad, creamos una deuda con Mamá Naturaleza, y el pago de la misma está relacionado con lo que hemos de aprender y superar para no incurrir en el mismo error, repito una vez mas que nunca se recibe castigo alguno, se recibe la lección aplicada de la forma más efectiva, para que a la vez que compensamos los daños o agravios ocasionados por error o por maldad, (ignorancia y egoísmo), aprendemos la lección que en lo sucesivo evitará que actuemos de la misma forma, puesto que ya conocemos el precio a pagar y sabemos que no nos compensa.

 La ignorancia y el egoísmo es la principal causa de sufrimiento en cualquiera de sus formas e intensidades.

 Por hoy lo dejo pero seguiré porque la sociedad necesita conocer estas realidades, y me es grato invertir mi tiempo en versar sobre las mismas.
Saludos.

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