En mi opinión, es un gran
desgaste físico y emocional, y una irreparable pérdida de tiempo, el
hecho de ponerse a buscar sin saber claramente qué es lo que se está
buscando.
Ya he dicho en alguna ocasión que en la mayoría de las
ocasiones, cuando una persona se pone en ese camino de “buscarse”, parte
con un hándicap, porque no sabe exactamente qué es lo que busca, ni
sabe dónde buscarlo exactamente, ni sabe cómo hacerlo.
Con estas premisas, lo más lógico es que sólo encuentre fracaso y desolación.
Decimos que buscamos conocimientos, la Verdad, el encuentro con la
Divinidad, saber quién soy realmente, mis orígenes espirituales, el por
qué de las cosas, quiénes somos/de dónde venimos/a dónde vamos, un poco
de filosofía, la Luz o la Iluminación, el Ser Esencial, el origen
Cósmico…y rara vez acertamos con lo que de verdad buscamos.
Si no
encontramos las respuestas a nuestras preguntas, en numerosas ocasiones
es porque las hacemos mal, o porque nos preguntamos algo distinto de lo
que realmente nos queremos preguntar, y una pregunta mal hecha
difícilmente puede encontrar una respuesta correcta.
Te sugiero
que antes de seguir leyendo revises tus preguntas y tus Grandes
Preguntas, y que al final del artículo veas si te quedas con ellas o si
necesitan una remodelación y las modificas.
Y no es que yo te
vaya a dar soluciones y respuestas, pero sí te sugiero que te cuestiones
tus propias preguntas, tu camino actual, por si acaso…
En mi
opinión, después de 30 años en estos asuntos, y después de haber tratado
con cientos de personas, lo que las personas buscan realmente es… la
paz.
Lo pueden llamar de otro modo, lo pueden disfrazar de otra
cosa, o creer que con otro asunto o distracción distinta van a acallar
el deseo íntimo y verdadero.
Lo que buscamos es estar en paz con
nosotros mismos, estar en paz con nuestra alma y nuestra mente, estar en
paz con la vida y con quienes nos rodean, estar en paz con nuestro
destino y nuestro Sentido de la Vida, estar en paz con la conciencia y
en paz con nuestros conflictos, ser capaces de conciliar nuestras
contradicciones y crear un estado de armonía que nos permita relajarnos y
permitir que un estado de bienestar se instale. O sea, estar en paz.
Si uno está atento a su verdad, si uno se pone de acuerdo con su
esencia, si contacta con su Ser, verá que el resto de cosas pueden estar
bien, y cubren necesidades sociales y económicas, y hasta proporcionan
una aparente felicidad y buenos momentos, pero… eso no satisface
plenamente. Eso acalla durante un tiempo la búsqueda, y una parte
nuestra –tal vez el ego- sugiere que eso es lo que quiere, que con eso
es más que suficiente, pero tiene que lidiar con una voz más profunda
que certifica, con claridad y firmeza, que no es eso.
Cada
persona es distinta. Tal vez tu motivación en la vida sea otra. Pero
conviene que le dediques un tiempo a observar esto con otra mirada, y si
te das cuenta de que es la paz lo que estás buscando, que es esto lo
que quieres, es posible que tengas que reformular tus preguntas, tus
objetivos, tu tarea, tu Camino…y es posible que te ahorres muchas
vueltas, muchas pérdidas de tiempo… y la pérdida de ti mismo.
Te dejo con tus reflexiones…
Francisco de Sales
jueves, 8 de abril de 2021
LO QUE REALMENTE BUSCAMOS ES LA PAZ (Por Emma Fernandez)
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