Con cada paso, con cada experiencia vivida, con cada sesión con cada cliente, con cada taller, con cada compartir con cada maestro, con cada aprendizaje, con cada quiebre, con cada transición, con cada cambio y con cada revelación, ha ido evolucionado mi perspectiva sobre mi rol en la tierra y mi profesión actual -a la que llego por un bello coincidir desde hace ya 20 años- en cuyo noble camino sinfín me sumergí profundamente con asombro, pasión y gratitud: El
sendero del Coaching.
Y si me pregunto ahora: Qué es para mi ser Coach? me surge algo muy distinto a lo que hacía en mis inicios:
Es estar presente al servicio de “otros”, en profunda sintonía y resonancia, para que esa presencia plena permita a ese “otro” ser humano, al sentirse sentido, re-conectarse con aceptación y gratitud consigo mismo, con los demás y con los regalos de la Vida. Aprenda a auto-observarse, volver a sentirse, a expandir su conciencia, a auto-regularse, para que en Ecuanimidad y corporalizando la Compasión, la Dignidad, el Coraje y la Gracia, recupere su Libertad y Poder personal. Desde este lugar seguramente podrá interactuar, relacionarse, moverse consciente y fluidamente en la Vida, y elegir sus acciones integrando ahora mente-cuerpo-espíritu alineadas siempre con su verdadero Propósito... volviendo así a Ser lo que siempre todos fuimos: Amor!
Escucho que hoy se celebra internacionalmente el día del Coach, y no tengo idea quien ni cuando lo crearon...
Para mi el día del Coach es cada instante que tenemos al frente un coachee, un cliente, un hijo, un amigo, un ser humano, un desconocido, -todos maestros que el universo nos pone adelante para dar y aprender algo- y son las grandes oportunidades para mostrar el ser que realmente estamos siendo en la vida, y podríamos decir que estos son “Los Momentos de la Verdad”
Los llamo así además porque me surge, que para que ese momento sagrado con un cliente tenga la conexión necesaria, y la transformación se manifieste, es imprescindible que el Coach haya corporalizado profundamente, entre otras, esta competencia básica que la mayoría de personas del mundo moderno -incluido la mayoría de Coaches- no practica lo suficiente y falta desarrollar: La Presencia Plena.
Por que solo al tener la capacidad de silenciar nuestra mente y conectarnos a través de nuestros seis sentidos, si seis! con el Aquí y el Ahora, podemos estar realmente presentes, ser luz y podremos ser el regalo que también todos verdaderamente somos...
No hay comentarios:
Publicar un comentario