domingo, 20 de marzo de 2022

LA BELLA Y LA BEZTIA (Por José Miranda)

 

Hola gentes, hoy me siento un poco criticón, y como tampoco es necesario llevarse siempre la contraria, pues me voy a criticar a mí mismo, y claro está que le salpicará algo al resto de la población masculina y femenina, pero las realidades es necesario conocerlas, aceptarlas, comprenderlas e incluirlas en nuestro diario vivir para que sus beneficios se hagan presentes.
 
Muchas mujeres ansían o desean encontrar a su “príncipe” ese hombre joven, apuesto y con todas las cualidades y virtudes habidas y por haber, es como un sueño procedente de los cuentos de hadas, pero que de forma un tanto inconsciente se conserva una esperanza de encontrarlo.
 
Y en el caso de nosotros los hombres también desearíamos encontrar a nuestra “bella” pero no una bella cualquiera, tiene que ser muy bella, hermosa, inteligente, amable, cariñosa, que nos comprenda, que no le duela la cabeza, y muchas otras cosas, por pedir que no quede.
 
Pero claro, una cosa es lo que se pide, y otra muy diferente lo que se ofrece, y aquí aparece el principal problema que nos impide encontrarla, porque a una dama amable, le gusta un hombre amable, si es cariñosa, un hombre cariñoso, si es paciente, tolerante, comprensiva, fiel, etc. etc., por ley de afinidad se verá atraída por valores de igual o parecida vibración, es decir por hombres que posean los mismos o parecidos valores.
 
Y hoy que disponía de tiempo estuve analizando un poco estas cuestiones, me mire al espejo y tuvimos una larga conversación, la cosa es que yo sabía de antemano las respuestas de mi amigo el espejo, pero no me interesaba el creerlas, resulta que mi espejo es demasiado sincero y directo y me quedó claro que si me interesaba encontrar a mi “bella” y que se fijara en mí, habría de hacer muchas mejoras, de momento con lo que hay solo me llega el saldo para una “beztia” igual que yo. ¡Demasiada beztialidad! ¡Qué se le va a hacer!.
 
Tanto mujeres como hombres nos gustan muchas cosas y casos que de momento no podemos ofrecer porque no contamos con ellas, y la conquista o creación de las mismas significa mucho trabajo de mejoramiento personal y espiritual en diferentes sentidos o direcciones y eso es muy costoso y laborioso.
 
Nos urge el comprender que siempre atraemos otro igual, y es por eso que hemos de prepararnos para ofrecer lo que queremos encontrar o que la vida nos ofrezca, si de momento somos una “beztia”, encontraremos otra “beztia”, y la bella se sentirá atraída por otra “bella” en versión masculina.
 
Y en el caso de las damas y su imaginario “príncipe” otro tanto de lo mismo, es por eso que existe tanta filosofía y enseñanzas que nos orientan en dirección al mejoramiento personal y espiritual. Y como ya he dicho lo que me apetecía me voy a darme un paseo en bici. Saludos.

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