Hola
queridas gentes, ¿Que tal estáis a golpe de lunes? Yo creo que
deberíamos de estar bien al margen del dia de semana, al menos en teoría, en la práctica o
realidad es otra cosa, porque como la vida humana es una escuela de
aprendizaje y capacitación, pues todos los días estamos asistiendo a la clase que toca , con lo cual no nos
libramos de la lección del diario.
Tiempo atrás publiqué tres
entradas que se referían a nuestro pequeño gran mundo, en ellas
hice referencia a nuestro mundo interno, pero como ocurre en todos los
casos, me quedaron muchas realidades por tratar, y una de ellas muy
importante es la que voy a intentar exponer hoy, se trata de algo que
debería de ser de carácter privado e íntimo, y en realidad es de
dominio público, ese algo es nuestro mundo interno, donde tienen
causa y origen nuestros pensamientos, sentimientos, deseos,
decisiones, etc.
El
mundo externo es comunitario, es el medio en el que nos desenvolvemos
todos, y aunque casi todos poseemos una pequeña parcela dentro del
mismo con algo de intimidad, dicha parcela siempre es compartida con
otras personas pertenecientes a nuestro círculo próximo e íntimo,
y algún otro que se cuela por la puerta de atrás, pero el mundo
interno debería de ser algo exclusivo e íntimo, y aunque hagamos
partícipes del mismo a algunas personas de nuestra familia e
intimidad, somos nosotros los que deberíamos decidir lo que se
comparte y lo que no, y con quien se comparte y con quien no.
Ocurre
que las personas somos muy parecidas a un ordenador, el hardware
equivale a todo lo físico, y el software
se correspondería con todo lo que existe en nuestro interior y que
nada tiene que ver con lo físico, nuestra programación y resto de
medios operativos y aplicaciones que hacen que el ordenador sea apto
para unas determinadas funciones.
Cuando
instalamos un programa o aplicación defectuosa, baja la calidad de
su funcionalidad, e incluso puede que el resultado sea
nulo o contrapuesto al
pretendido.
De igual forma ocurre cuando algún
virus penetra en nuestro sistema, algunos nos estropean e inutilizan
nuestro ordenador, y otros nos espían y aprovechan nuestros datos e
información a favor del que invento el virus.
Esta
teoría la vamos a utilizar refiriéndonos a las personas, y de
seguro que nos ayudará en gran manera a comprender lo que intento
dar a entender y conocer. Pero como el tema va para largo lo
desarrollaré en próximas entradas bajo el mismo título, y esto
quiere decir que continúa en la 2ª parte,
saludos.
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