jueves, 1 de febrero de 2024

LE LLAMAN JUICIO FINAL 1ª Parte (Por José Miranda)

 

Hola gentes, a casi todos nos han dicho alguna vez que cuando marchemos de este mundo habremos de asistir a la celebración del "juicio final" donde recibiremos el gran premio de la gloria, o el castigo del infierno, como no comparto esta filosofía me voy a atrever a exponer mis ideas acerca de lo que la mayoría entendemos, o nos han hecho entender, bajo el nombre de “juicio final”, el tema es muy bonito, interesante y a la vez delicado, y soy consciente de la responsabilidad que conlleva el hablar sobre estos temas para una multitud, pero yo lo veo muy claro y hasta sencillo y así lo voy a exponer. 
 
Creo que no esta bien ocultar realidades que pueden contribuir al esclarecimiento o ampliación de argumentos sobre temas que a todos nos afectan, tu que estas leyendo analiza lo que lees, y si estas de acuerdo y te vale como concepto de verdad, cógelo, y si no le ves sentido de la realidad, déjalo ir, el mundo esta lleno de personas que hablamos locuras que suenan bien, y verdades que no nos gusta como suenan, todo depende de cómo tengamos afinado el oído y el propio instrumento.
 
Y para empezar informo que no encuentro correcto lo de “juicio final”, porque se entiende que a quien van a enjuiciar es a nuestra “alma y espíritu”, ya que el cuerpo ha quedado aquí en la tierra, y nuestra identidad como persona también, y nuestra alma y espíritu o Ser, no tiene principio ni final, forma parte de la “eternidad” sin principio ni final, y a lo que se refiere lo de “juicio final” pienso y creo que sencillamente es solo un balance al final de la existencia para averiguar si hemos cumplido o realizado el programa de vida asignado, a lo que le solemos llamar “destino”, o nos hemos desviado por otros derroteros y hemos  hecho lo que no estaba previsto, dejando por hacer lo que hemos venido a hacer a este mundo como personas. 
 
Nuestro Ser, que es nuestra realidad trascendental, tiene que responder por todo cuanto ha realizado a través del pensamiento, sentimiento y la acción o la obra, y se le concede el derecho de argumentar el “porqué” y “para qué” de cada acción significativa, y sobre todo a todas las que de alguna forma, han afectado a favor o en contra, de la vida de otras personas.
 
Yo en vez de llamarle “juicio final” le llamo “balance existencial” porque es el ejercicio de valoración y depuración de responsabilidades de todo cuanto hemos hecho, dejado de hacer, o hemos ejercido algún tipo de influencias con beneficios o perjuicios a terceros, es un ajuste de cuentas con la Leyes Universales que rigen todos los procesos que forman parte de la Vida en todas sus formas y modos, este ejercicio es justo y necesario para quedar en paz y armonía con nuestra propia conciencia, resto de todo lo que conforma nuestro mundo interno, y el mundo externo.
 
Este balance o juicio existencial, no es algo hacia lo que debamos sentir temor, miedo, incertidumbre o algo por el estilo, pues el juicio en sí se ha ido celebrando a la vez que hemos ido actuando, y el juez que emitirá el veredicto es nuestra conciencia apoyándose en nuestra obra de pensamiento sentimiento y acción, nadie nos va a calificar ni a condenar como dicen o pregonan algunas de las formas religiosas por ahí.
 
Y como no hay prisa, mañana continúo y intentaré aclarar estos conceptos lo máximo que me sea posible, porque difieren mucho de lo escuchado por las filosofías religiosas populares, que a mi entender están diseñadas y estructuradas para conducir a las personas por los senderos del miedo, hacia los intereses de algunas asociaciones, círculos, comunidades, etc. saludos y hasta mañana.

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