Cuando el alma termina su estancia en la Tierra, puede pasar una temporada en estado de "descanso" (un descanso lleno de éxtasis, amor y gratitud) en el plano espiritual, sobre todo si ha tenido una vida llena de retos y experiencias difíciles. Sería similar a tomarse unas vacaciones en una isla paradisiaca tras una larga y estresante temporada de trabajo.
Una vez regenerada en ese otro plano, y desde una perspectiva superior ya no ligada a las necesidades y emociones del cuerpo físico terrestre, el alma puede decidir volver a este mundo en otro cuerpo diferente o, tal vez, si las circunstancias son las adecuadas, encarnar en otro planeta más avanzado de esta u otra galaxia.
En este sentido, nuestra perspectiva humana, desde el punto de vista del ego, es muy, muy, muy limitada. De hecho, cuando pensamos en marcharnos cuanto antes de la Tierra o consideramos que esta es nuestra última vida aquí (para no volver a encarnar jamás), es nuestro ego el que está opinando. Nuestro ego con sus quejas, su dolor, sus resentimientos, su inconsciencia… Por supuesto, el ego opina desde la separación, el juicio y la dualidad, no desde el amor ni la comprensión más amplia de las cosas. Por tanto, no es él quien decidirá si retornaremos o no a este mundo, sino nuestra alma o Yo Superior. ¿Quieres saber si estás alineado con tu alma? Pregúntate si estarías dispuesto a volver a encarnar en la Tierra y observa qué tipo de respuestas surgen, y desde qué espacio…
Javier López Alhambra
Almas Estelares - Javi López
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