Mucha gente cree que ser fuerte es ser frío o hiriente, pero no es así.
Como dijo Leo Rosten:
“Son los débiles los que son crueles. La bondad solo puede venir de los fuertes.”
La crueldad nace de la debilidad: es una reacción fácil, sin control, llena de inseguridades. Quien hiere, muchas veces solo intenta sentirse superior.
En cambio, ser bondadoso exige carácter. Requiere autocontrol, paz interior y una fortaleza que no todos tienen. Ser amable cuando el mundo es duro no es debilidad, es poder.
Reflexión: en los momentos difíciles, la reacción más agresiva suele ser la más fácil. Elegir la bondad es lo que realmente demuestra tu fuerza.
No hay comentarios:
Publicar un comentario