De verdad crees que un extraño tiene poder para arruinarte la vida con una vela y una foto?
El demonio más peligroso no necesita rituales.
Necesita que tú le abras la puerta.
Y tú la abriste.
—
Una mala decisión.
Una infidelidad que creíste inofensiva.
Un "no" que dijiste cuando debiste decir "sí".
Un orgullo que no te dejó pedir perdón.
Una mala gestión económica que se volvió costumbre.
Eso no es mala suerte.
Eso es causa y efecto.
Pero tú, en lugar de mirar al espejo, miras a la pared y ves un demonio.
—
Se alimentan de energías densas.
Y tú eres un buffet servido.
Tristeza, resentimiento, envidia, orgullo, victimismo…
Esa es su comida favorita.
Y mientras tú te quejas, ellos crecen.
Mientras tú culpas a otros, ellos se multiplican.
Mientras tú te hundes, ellos se fortalecen.
Ellos necesitan hacer nada.
—
Esos bichos invisibles que supuestamente chupan tu energía…
No te van a atacar si estás limpio.
No pueden meterse en una casa que tiene las puertas cerradas.
Pero tú dejaste las puertas abiertas.
Con tu desorden energético.
Con tu falta de límites.
Con tu incapacidad de reconocer un error.
Y ahora vives con parásitos, no porque te los mandaron.
Sino porque los invitaste a entrar.
—
Un mal pensamiento lleva a una mala decisión.
Una mala decisión lleva a un mal hábito.
Un mal hábito lleva a una vida desgraciada.
Y tú, en lugar de frenar en la primera curva, aceleraste.
Y ahora estás en el fondo del abismo, preguntándote por qué.
No fue un demonio.
No fue un hechizo.
Fuiste tú.
—
🜟 Y tú?
Seguirás esperando que alguien te salve?
Seguirás esperando un ritual mágico para borrar años de malas decisiones?
No es tarde aún...
Pero si se está haciendo tarde ya.
—
Escríbenos al WhatsApp.
No te vamos a vender un exorcismo.
Te vamos a mostrar cómo cerrar las puertas que tú mismo abriste.
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