miércoles, 17 de junio de 2026

NADA DE LO QUE AMAMOS NOS PERTENECE REALMENTE (Por Deyi Hernandez)

 

Madurar no es solo comprender que nuestros padres son humanos. Es comprender que, mientras nosotros construimos una vida llena de capítulos, ellos pasan años escribiendo una sola historia cuyo protagonista somos nosotros.
Cuando somos niños, creemos que nuestros padres siempre estarán ahí. Cuando crecemos, descubrimos algo más difícil: también envejecen, también temen, también pierden y también cuentan los días.
El estoicismo nos recuerda que todo es transitorio. No para volvernos fríos, sino para volvernos agradecidos. Quien recuerda que algún día deberá despedirse, aprende a valorar más cada conversación, cada abrazo y cada momento compartido.
Muchos lamentan no haber pasado más tiempo con sus padres cuando ya es demasiado tarde. El sabio actúa antes de que llegue el arrepentimiento. No espera a la pérdida para reconocer el valor de lo que tiene.
Tus padres fueron testigos de tus primeros pasos. Tal vez ahora te corresponde a ti acompañarlos en los suyos.
Porque la vida sigue avanzando, el reloj nunca se detiene y, como diría un estoico, la mejor forma de honrar lo que es efímero no es aferrarse a ello, sino amarlo mientras está presente.
⛲ Hombres Estoicos. 📖🏛️
Epicteto enseñaba que nada de lo que amamos nos pertenece realmente; nos es confiado por un tiempo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario