Hola gente, voy a dar continuidad al tema sobre economía, y me voy a centrar en lo que se refiere a la “economía espiritual” porque es algo desconocido casi por completo, mientras que en lo referente a la economía de nuestra vida humana solemos estar informados y al día.
En numerosas ocasiones hemos versado sobre la Ley de Causa y Efecto, o de Acción y Consecuencias que se trata de lo mismo, y que es la ciencia y procedimiento que la Madre Naturaleza emplea para mantener el equilibrio, la estabilidad y el orden, compensando siempre que se origina un desequilibrio o violación a las Leyes Naturales.
Siempre que alguna de nuestras acciones, ya sea de pensamiento, sentimiento o acción influyen en beneficio o perjuicio de algo o alguien, se origina una des-compensación en el normal fluir de la energía, es como si se produjese una avería que impide que todo sea armónico y se crea una especie de interferencia que perjudica el equilibrio natural, y por consiguiente hay que repararlo y compensarlo cuanto antes, porque sabido es que todas las Leyes y procesos de la Madre Naturaleza parten del Amor y la Misericordia Divina, y el Amor es “orden” “equilibrio” “estabilidad” etc.
Esa reparación o compensación corre a cargo de la persona o “alma” que dio lugar al incidente, cuando contamos con una economía “espiritual” saneada y con saldo a favor se descuentan los costes de las reparaciones en la mayoría de los casos, y la persona o alma sigue su caminar sin problemas al respecto, es igual como ocurre aquí en nuestro mundo, cuando nos llegan recibos a pagar, si hay saldo en la cuenta bancaria se pagan y todo sigue su curso normal, pero ¿Qué ocurre cuando no hay saldo en la cuenta? El recibo es devuelto y ahí tenemos una deuda que nos perseguirá hasta el momento que se salde.
Pienso y siento que en el mundo espiritual es igual o muy parecido, y creo que es por todas estas razones por la que muchos frentes espirituales y religiosos nos aconsejan una y otra vez la necesidad de contribuir con el bien común, de ser un elemento de apoyo y ayuda hacia todas las formas de vida y la Naturaleza en su conjunto cada cual según sus posibilidades, y a este proceder se le suele llamar “hermandad” y es el procedimiento para obtener una buena y saludable economía terrenal y espiritual.
Hay casos en los que por las características y envergadura de los actos que originaron la deuda, se necesita instrucción y corrección para no volver a repetir las acciones productoras de daños o agravios, y en esos casos es necesario asistir a talleres y cursos donde a la vez que se salda la deuda, se adquieren los conocimientos y capacitación para en lo sucesivo no incurrir en los mismos errores, pienso que es a lo que algunas formas religiosas le llaman ir al infierno, pero en realidad son métodos de aprendizaje y capacitación que nos ayudan a progresar.
Y pienso que lo importante respecto al tema está expuesto, me despido hasta la próxima, un saludo.
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