domingo, 14 de junio de 2026

PAGOS Y COBROS VOLUNTARIOS O EJECUTIVOS (Por José Miranda)

 

Hola gentes, hoy voy a versar sobre el pago de nuestras deudas, impuestos, facturas y demás requerimientos, pero como es de esperar voy a referirme a los dos mundos, el más acá y el más allá.
 
Todas las facturas o medios de recaudación, cuentan con una fecha límite para efectuar el pago de forma voluntaria, cuando se cumple la fecha límite y el pago no se ha efectuado, el organismo o empresa que presenta la factura o impuesto, se ve en la necesidad de emplear otros métodos que se les suele llamar vía ejecutiva, y que al importe del cobro se le suman intereses de de demora y gastos de tramitación, cuanto más tardemos en efectuar el pago, mayor será el recargo sobre el precio inicial, esto que acabo de exponer lo tenemos todos claro.
 
Pero existen otro tipo de deudas, facturas, impuestos, requerimientos, etc., a las que tenemos que hacer frente sin ningún tipo de excusas ni evasivas, que por lo general el proceso de cobro es similar al referido anteriormente, y me refiero a las deudas con las Leyes Divinas, con la Madre Naturaleza, con nuestro Dios, con nuestro prójimo, y deudas que se generan por incumplimiento de un compromiso adquirido y después ignorado o abandonado, o transgresiones a las Leyes que rigen la Naturaleza y molestias o daños hacia otras personas.
 
En fechas anteriores publiqué una entrada con el título: “las facturas de mamá”, y hago referencia a las transgresiones a la Naturaleza, a nuestro prójimo y a nosotros mismos, que se producen por ignorancia o conveniencias de diversa índole, por maldad, egoísmo etc. y no le prestamos la debida y obligada atención, o las dejamos aparcadas para cuando algún día nos apetezca o interese atender, pero todo cuanto conforma La Naturaleza y el Cosmos, es regido por un conjunto de Leyes Universales que garantizan el equilibrio y estabilidad del sistema, y siempre que se produce algún tipo de agresión o agravio sobre alguien o algo, el subsanar el error y compensar el orden violado queda a cuenta del agresor, en forma de deuda o acción compensatoria pendiente, y es a lo que yo le llamo las facturas de la Madre Naturaleza.
 
Nuestras deudas contraídas con las Leyes Universales, no exigen el pago instantáneo o inmediato, la Naturaleza posee sus márgenes de flexibilidad y adaptación según cada caso, pero cuando se cumple el plazo voluntario, y el motivo por el que no lo hemos hecho es por dejadez o que no nos importa el haber molestado, lastimado, dañado, etc., o que nosotros no creemos en esas cosas y como pasó el día, pasó la romería, en estos casos también pasa al modo “ejecutivo” donde la deuda empieza a crecer y crecer y por mucho tiempo que pase, nunca prescribe. Voy a poner algún ejemplo.
 
Si yo ofendo o daño a mi vecino, si al darme cuenta voy junta a él y le pido disculpas e intento compensarle, lo más normal es que me perdone y todo acabe aquí.
 
Si por el contrario paso de pedir disculpas ni de compensar, él estará resentido y posiblemente ofuscado con migo, y siempre que hable de mí, lo hará desde su resentimiento y ofuscación, y el concepto que mi mala acción generó en él, se irá propagando y perjudicando mi imagen porque no está resuelto, el equilibrio y armonía no se ha restituido, la deuda sigue creciendo por sí sola.
 
Estamos aprendiendo en la “escuela de la vida”, porque respecto a muchos temas o cosas somos ignorantes, en tanto aprendemos podemos errar con perjuicio propio y sobre los demás, y es por eso por lo que existe la acción de pedir perdón y compensar siempre que se produzca un agravio de cualquier naturaleza.
 
Nos urge el conocer y comprender el sentido y mecánica de la Justicia Divina, para así poderla aceptar y amar, y no hacernos ideas y conceptos equivocados respecto de la Misma.
 
Mucho se nos habla del castigo de Dios, incluso desde los púlpitos en los templos, y aún no comprendo el motivo que impulsa a los que se consideran profetas o servidores de la humanidad en el nombre del Altísimo, a mentir y sembrar la confusión entre los buscadores de la Verdad y el Amor.
 
Desde este humilde escrito, yo aseguro sin ningún tipo de duda, que no existe ningún tipo de castigo sobre nada ni sobre nadie, por muy grave que sea la acción nunca es motivo de castigo alguno.
 
La realidad es que el Amor Divino actuando a través de la Ley de Acción y Consecuencias, o "Ley de Karma", y se produce una reacción a modo de consecuencias sobre cada hecho o acción, y en su naturaleza conlleva la enseñanza necesaria para aprender a no incurrir en el mismo error, y los elementos compensadores para restituir el orden violado, y es a esta realidad a la que se le suele llamar "castigo", y como Dios no esta aquí para dictar sentencia, para eso esta su representante, que en estos casos suelen ser los que desde los púlpitos intentan conducirnos en manada hacia los intereses de la "forma religiosa" que muchas de las veces esta asociada al régimen político para controlar y conducir al "rebaño" según ellos en el nombre de Dios.
 
Cada acción genera una reacción a la que le podemos llamar "factura" dependiendo de la naturaleza del hecho en sí, puede ser a favor o en contra, y en ambos casos es para bien del que la ha generado, dice el refrán: El que paga descansa, y el que cobra mucho más, procuremos pagar en el periodo voluntario que es mejor para todos. y es todo por hoy, saludos.
 

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