viernes, 16 de septiembre de 2022

EL DAR Y EL RECIBIR (Por Javier Lopez)

 

Doy y luego recibo (de muchas formas). Pero no doy con el objetivo imperioso de recibir. Doy simplemente con la intención de dar, desde mi propia completud. Si espero recibir (con ansiedad) no estoy dando, y me estoy engañando.
Dar esperando ansiosamente lo mismo de vuelta es carencia. Es un no dar encubierto. Es pedir engañando al otro. Un “toma” que en realidad es “dame”. Y dar es dar. Dar. DAR. Además, dar ya implica recibir, pero si doy esperando recibir algo concreto, aún no comprendo qué significa DAR. Pregúntate desde dónde das, para qué das y qué esperas a cambio cuando das. Pregúntate si hay carencia o abundancia en ese dar. Pregúntate si liberas al otro o lo atas mentalmente con lo que esperas alcanzar.
No. La mayoría de las veces no sabemos dar. Lo que hacemos es pedir, fingiendo que deseamos dar. Y si no obtenemos a cambio lo que deseamos, lo que habíamos “dado” pasa a ser una mera trivialidad. Un triste intercambio en el que solo hay vacío, miedo e inseguridad. Escasez teñida de corazones. Sonrisas que ocultan necesidad…
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Javier López Alhambra

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