Hoy
les voy a hablar sobre un enfoque diferente de lo que es Dios; quizás
nunca antes habían tenido este enfoque de la deidad y puede causarles
sorpresa o quizás rechazo.
Dios es amor, pero Dios no es lo que por siempre nos han querido hacer creer.
Continuamente escucho a la gente decir lo siguiente:
"Dios te va a curar", "Dios, compadécete de ese pobre niño";
"Dios ayúdame a salir de esta situación", "Dios te quiere",
"Dios, haz que cambie", "Dios dame fortaleza" y así un sin número de frases que se dicen con la esperanza de que eso suceda.
Pero les voy a decir algo que los va a sacar de balance.
Dios
no te cura; Dios no te compadece; Dios no te ayuda a superar
situaciones; Dios no te quiere; Dios no cambia a las personas;
Dios no fortalece ni muchas otras cosas...
Y sabes por qué?
Porque Dios es la salud; Dios es el amor, Dios es la acción;
Dios es impersonal; Dios es cada una de las personas;
Dios
es la fuerza, la voluntad, la sabiduría, la perfección y todas las
cualidades que puedan existir en el Universo. Porque Dios ES, luego él
no puede contradecirse a si mismo.
Cuando
una persona esta enferma, no es porque "Diosito a si lo quiere", y
entonces hay que rezarle para que lo perdone y le devuelva la salud;
como dice la gente: "Pídale a Dios que lo sane". En realidad la
enfermedad es producto de causas que nosotros mismos generamos por
desconocimiento de las Leyes del Universo y que finalmente se reflejarán
en nuestro ser. La enfermedad es un efecto de comportamientos
inarmónicos en nuestra vida;
cuando ésta se presenta, es una señal para que reflexionemos y hagamos el cambio de energía de la inarmonía a la armonía.
La
persona tiene dos opciones ante la enfermedad; la negativa que sería
jugar a la victima y caer en el pesimismo con consecuencias que pueden
llegar hasta la misma muerte. O la positiva donde puede ser a través de
la oración y el optimismo más la aplicación de un tratamiento bien sea
de tipo físico o mental, que la va a llevar a la superación y
trascendencia de ese karma o efecto.
La
oración aunque aparentemente va dirigida a Dios, en realidad es la
forma en que el individuo canaliza sus energías de alta vibración e
impregna cada átomo de su cuerpo con ellas, alcanzando así la armonía y
el equilibrio perfecto.
Dios es impersonal; no es un señor caprichoso o ególatra que enferma a las personas para que se acuerden de él y lo alaben;
él
no dice: a esta persona le voy a poner un cáncer de mama o a esta le
voy a poner una epilepsia y a esta otra que me cae bien, la voy a dejar
sanita toda la vida. Esas cualidades caprichosas e infantiles se las
ponemos nosotros a Dios y luego nos engañamos con ellas y algunos más
listos las usan en los púlpitos y templos para atemorizar a los
incautos.
Y lucrarse de ello.
Debemos
entender que somos nosotros los que vivimos dentro del Absoluto,
quienes DECIDIMOS, por que tenemos LIBRE ALBEDRÍO, si vivimos en armonía
y de acuerdo a las Leyes Universales o si queremos seguir en la
IGNORANCIA y quebrantando todas las leyes; al hacer esto vendrán las
consecuencias en forma de enfermedades, carencias, sufrimientos, comportamientos inadecuados, debilidades etc.
El
Dios del universo, no nos cambia, somos nosotros los que transformamos
las cosas; nunca me cansaré de decirles que Dios no se mete en nuestras
vidas, porque él es una cualidad que se llama LIBERTAD, y esa LIBERTAD
implica que tu como ser pensante y racional, tomas las decisiones en tu
vida, aunque aparentemente pienses que no y que son los "otros" los que
lo hacen por ti.
El
día que dejes de pedirle "favores" a Dios y crezcas espiritualmente,
para que te hagas responsable por cada uno de tus pensamientos,
emociones, acciones y palabras, ese día serás CONSCIENTE y comprenderás
que YO SOY Dios y que YO SOY el que decido; entonces serás LIBRE y nunca
más volverás a sentir temor de nada y al no sentir temor de nada,
ninguna enfermedad, ninguna situación que se presente en tu vida te
doblegará;
serán efímeras como una pompa de jabón, pero tu permanecerás en el PODER de DIOS que es YO SOY.
Lo
único que nosotros debemos hacer al hablarle al Dios del universo, es
para darle las GRACIAS por su infinito AMOR hacia nosotros y permitirnos
SER LIBRES.
PAZ en SUS CORAZONES.
Encontrado en la web.
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