domingo, 6 de julio de 2025

HUBO UN TIEMPO EN QUE YO QUERÍA ENCAJAR (Por Carlos Luna)

 

Hubo un tiempo en que yo también quería encajar.
Quería ser admirado, aplaudido, comprendido.
Medía mi valor según los ojos que me miraban.
Vivía pendiente de cumplir expectativas ajenas.
Y confundía el ruido con la importancia.
Pensaba que gritar más fuerte era tener razón.
Me perdí intentando agradar a todos los demás.
Hasta que un día… me cansé del show.
Me cansé de fingir estar bien para no incomodar.
De esforzarme por mantener relaciones vacías.
De evitar los silencios por miedo a la incomodidad.
Y entonces, entendí algo que me cambió la vida:
No necesito demostrarle nada a nadie.
Morgan Freeman lo dijo con una paz admirable:
“No me interesa impresionar a nadie. Ya pasé por ahí.
Ahora solo quiero estar en paz, con gente real y silencios cómodos.
Con verdades sin adornos. Con respeto que no se exige, se cultiva.
Porque la voz más fuerte no siempre tiene la razón.
Y porque la vida, al final, se mide por lo que uno suelta:
El ego, el miedo, la necesidad de ser entendido por todos.”
Hoy, ya no corro detrás de nada ni de nadie.
Si algo me encuentra… que me encuentre tranquilo, completo y sin máscaras.
Porque la verdadera grandeza no hace ruido: respira hondo y se va en paz.
No estás aquí para impresionar, sino para ser tú.
No te desgastes por mantener lo que te roba la calma.
Rodéate de quienes disfruten tu silencio… tanto como tus palabras.

No hay comentarios:

Publicar un comentario