Hola
mundo y sus gentes, hoy como muchas otras veces me ha abandonado el señor
Morfeo antes de lo habitual, y ya he cumplido con algunas de las
actividades normales de la mañana, incluyendo el cafetito, el saludo a
José y el cuido de mi querido cuerpo, y ha llegado el momento de dar
comienzo a las actividades de un ciclo de vida mas aquí en este nuestro
querido mundo al que llamamos “Tierra”.
Cada
vez que al despertar veo que me encuentro en este mundo al que amo, y
me gusta mucho todo cuanto lo conforma, me siento sorprendido como si se
tratara de un nuevo lugar, al que acabo de llegar, y me ofrece
infinitas posibilidades de conocer y aprender cosas nuevas, la propia
ignorancia nos hace creer que respecto al mundo que nos rodea, lo
sabemos y controlamos casi todo, y es todo lo contrario, apenas
conocemos nada en comparación con la magnitud de todo cuanto existe, sin
duda alguna considero un privilegio el ser un miembro de la gran
familia que componemos todos los terrícolas.
Este
planeta es un hogar maravilloso que nos ofrece infinitas posibilidades,
y muchos de nosotros todavía no nos hemos enterado, y en alguna ocasión
nos atrevemos a decir que este mundo es horrible, que es un valle de
lágrimas, y algunas otras cosas por el estilo, no hemos aprendido a
diferenciar lo que es el mundo en sí, y la forma que cada cual tenemos
de percibirlo, valorarlo, enjuiciarlo, etc.
Yo
en el cumplimiento de mi jornada laboral, entraba en muchos hogares
donde tenía que realizar mi trabajo, y me brindó la oportunidad de ver
todo tipo de ejemplos, hogares llenos de desorden y podredumbre donde
había que contener la respiración, y otros donde reinaba el orden y la
limpieza y el buen hacer, cada uno de los hogares, al margen de las
dimensiones y formas del inmueble, reflejaba la forma maneras y
costumbres, que cada familia utilizaba hacia sí misma, y hacia el
entorno.
Este
mundo es maravilloso, pero la forma en que algunos lo tratamos deja
mucho que desear, yo creo que todo el que lo ve como algo nefasto y
sucio, es porque de alguna forma, ve reflejado en él, sus propias
carencias y miserias.
Este
mundo es nuestro hogar, también lo es nuestra nación, nuestra ciudad,
nuestra casa, nuestro cuerpo, y puede que alguna cosa mas.
A
todo hemos de tratar con responsabilidad y mucho cariño, a todo hemos
de cuidar y amar, si así lo hacemos, nuestra labor será como la de una
de las células de nuestro cuerpo, que trabaja con alegría a favor y para
bien del conjunto, y cuando obramos en perjuicio de nuestro hogar, o de
nosotros mismos, somos como las células cancerígenas que atacan y
perjudican a lo que deberían defender y cuidar.
Nosotros
no podemos hacer lo que corresponde hacer a un gobierno, o un alcalde,
etc. pero sí lo que nos corresponde a nosotros, la sociedad es la suma
de los habitantes que la componen, según sean los habitantes, así será
la sociedad, cada uno de nosotros nos corresponde aplicar el remedio en
propia persona y círculo próximo, y el vecino, o aquel familiar que haga
lo que estime oportuno, cada cual es responsable de sus actos.
Una
de las maravillas de este mundo y la Naturaleza que lo rige, es la ley
de acción y consecuencias, y a cada cual le devolverá en su momento,
todas las consecuencias a las que dieron lugar sus actos, no debemos de
estar preocupados por como obran los demás, la Madre Naturaleza lo hace
con mucho cariño, con mucha efectividad, y a favor de todo y todos. Y
por hoy lo voy a dejar, un saludo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario