miércoles, 17 de septiembre de 2025

YO, MI CORAZÓN Y MIS LOCURAS (Por José Miranda)

 

  Hola gentes de este mundo, yo de momento también soy en parte de este mundo, y también soy un Ser inquieto e inconformista que ando buscando y curioseando de aquí para allá, y de allá para aquí, en lo interno, en lo externo, en el más acá, en el más allá, y cómo nó también por el moderno mundo virtual. 
 
Y todo lo relacionado con el mundo de las ideas, sentimientos y los va y vienes del corazón atrae mi atención, y en ocasiones hasta me altera el sueño, pues no solo se trata del principal órgano de nuestro cuerpo, también es el centro y lugar receptor y emisor de nuestras emociones, sentimientos, desenfrenos y locuras varias, es quizás el lugar mas mágico, descabellado e incontrolable de toda nuestra naturaleza.
 
Y puede que por el hecho de ser mágico y abstracto, apenas nadie lo conocemos en profundidad, y a veces ni tan siquiera en la superficialidad, yo estoy en el intento de conocer a mi propio corazón y me esta resultando una tarea de lo más difícil, siempre me sorprende con algo nuevo con lo que no contaba y me rompe los esquemas, pero se ve que soy algo obstinado y me encantan los desafíos con algo de magia y misterio.
 
En el fondo amo a esa especie de reloj que lleva 76 años con su continuo "tic" "tac", a veces le hablo donde nadie me ve ni me oye y le agradezco su labor, porque gracias a ello sigo conectado a la vida y me permite permanecer en este mundo que tantas posibilidades de crecimiento de todo tipo me ofrece.
 
Resulta triste, incomprensible, desconcertante y hasta deprimente que haya personas que saben quien marcó el gol del partido tal, de la temporada tal, del año tal, y nunca reparó en algo tan cercano e íntimo como lo es todo lo relacionado con nuestra alma y corazón, esta claro que todos los programas que de forma astuta y costosamente ha diseñado el "sistema" funcionan de maravilla, yo en tiempos pasados estaba fascinado como el que más.
 
Yo hablo a menudo con mi corazón, y le doy las gracias por su continuo e incansable funcionar, y cómo no, le confieso que le amo, porque si no amamos a nuestro corazón, ¿A quien vamos a amar? Es inútil intentar convencer que no nos amamos porque anteponemos a los demás, eso suena muy bien, queda muy fino y bonito pero carece de realidad lógica, con una posible excepción reservada para el caso de algunas madres.
 
Desde esta declaración de intenciones, realidades, locuras y posibles desvaríos, os aconsejo que habléis con vuestros corazones y les confeséis vuestro amor, pienso que ello le puede dar motivación y ánimo para seguir siendo el centro de nuestras emociones y el reloj cuántico de nuestro existir. 
 
Él lo entenderá y os lo agradecerá, pues creo que es el mayor experto en amor, y también le deis las gracias por su incansable actividad, Él sabe que de ella depende el que pertenezcamos al mundo de los vivos en este mundo físico, o de los otros vivos en el "otro mundo", y se esfuerza hasta el límite de sus posibilidades de que sigamos conectados a la vida como personas, y por supuesto que es de ley y digno de reconocimiento, valoración y agradecimiento.
 
Cuando un corazón se siente amado sus latidos suenan a música, y cuando no se siente amado, late por inercia, por rutinaria, por mecanicidad, pero le falta la "magia" Un saludo.

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