La energía acumulada que no canalizas o drenas convenientemente se estanca.
Al igual que el agua en una pecera, tu vida necesita de oxígeno. Tomar
acción sobre el desorden y el caos externo es una forma de hacerlo.
Cuando
completas las acciones -por ejemplo, ordenar el caos- el resultado es
que instantáneamente te sientes más libre, enfocado y disponible. ¿Cómo
sucede? Fundamentalmente porque has liberado energía trabada dentro
tuyo, que quizás no eras consciente que tenías. Al remover esos espacios
internos aparece mucha más capacidad “de almacenaje” para procesar
nuevas experiencias.
Si bien algunas teorías del caos organizativo
lo asocian con cierta capacidad creativa, no hay nada de malo en cierto
desorden por momentos; el tema es cuando se vuelve patológico,
recurrente y sostenido en el tiempo. En un lugar inconsciente estás
resistiéndote a cambiar y evolucionar. Un ejemplo de ello son las
personas que padecen de la patología psiquiátrica de acumulación
compulsiva, hasta niveles asfixiantes. Al no poder manifestar
externamente lo que sienten, su angustia, decepción y frustración por lo
que les pasa, literalmente “se lo comen” (en muchos casos también
aumentan de peso o se abandonan físicamente hasta niveles alarmantes).
Acumular
papeles y tareas sin hacer significa falta de responsabilidad o de
habilidad para gestionar los asuntos. Mantener objetos rotos o dañados o
perder meses o años pensando en que los vas a reparar y no lo haces,
simbolizan sueños y promesas rotas. No arreglar algo que te complica la
vida, por ejemplo, una canilla que gotea, se entiende como que hay
problemas de dejar fluir la salud y la abundancia en general.
Si
el desorden es en tu cuarto, inclusive en el closet, significa que dejas
todo por la mitad y que la estabilidad es algo que te cuesta, aunque te
quejas de que es lo que quisieras. Si te resistes a ordenar tu agenda y
acumulas papeles, comprobantes y boletas y no los pasas a otro sistema
de archivo, significa energía estancada en asuntos menores, que no te
permiten progresar.
Si eres jefe o líder y pides a todo tu equipo
reportes y rendiciones de cuenta, y pocas veces las revisas, es que
tienes afán de control e, inconscientemente, de tenerlos a todos “a tu
servicio” para satisfacer alguna necesidad interna no satisfecha.
jueves, 26 de mayo de 2022
EL EFECTO NOCIVO DE LA ENERGÍA ACUMULADA (Autor desconocido)
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