Desde esta dimensión de la vida en la que nos encontramos, vamos a tener que convivir siempre con la mente y con el ego, porque forman parte de nuestra experiencia humana, al igual que nuestro cuerpo físico.
Por más avanzados que estemos en nuestro camino de crecimiento
espiritual, siempre vamos a tener que convivir con esa charla interna
que lo cuestiona todo y con esos pensamientos que nos intentan sacar del
momento presente. Pero la gran diferencia que podemos marcar, al
despertar nuestra conciencia y conectarnos con la profundidad de nuestro
Ser, es que podemos hacer que esa parte nuestra vaya perdiendo
significativamente su fuerza sobre nosotros, en la medida que vamos
rompiendo nuestra IDENTIFICACIÓN con esos repetitivos pensamientos que
antes nos dominaban.
No nos condenemos si esos pensamientos
vuelven a aparecer en nuestro diario vivir y nos arrastran
momentáneamente fuera del Ahora, sacándonos de nuestro centro y
haciéndonos caer en viejos hábitos. En cuanto tomamos conciencia de este
hecho podemos reaccionar simplemente haciendo una pausa, respirando y
dedicándonos a escuchar esos pensamientos en nuestro interior, sin
luchar con ellos, ni darles la energía de nuestra atención… simplemente
abrazándolos desde nuestro silencio y dejando que pasen.
En el
instante mismo que hemos tomado conciencia del intento de nuestra mente
de arrastrarnos hacia otros lados, podemos volver a centrar nuestra
atención en el AHORA y desde ahí OBSERVAR silenciosamente lo que pasa
dentro de nosotros. No se trata de luchar con lo que pasa ahí, sino más
bien de ACEPTAR todo, sin juzgar nada, pero dejando que fluya y se
desvanezca naturalmente en nuestra propia armonía interior.
Ese
es un acto tremendamente liberador, que podemos volver a repetir cada
vez que nos demos cuenta cuando nuestros pensamientos intentan dominar
nuestra manera de reaccionar y de actuar. Tú no eres esclavo de tus
pensamientos… tú eres quien les da la acogida, dentro de ti, pero TÚ
DECIDES si te dejas arrastrar por los vientos de esas tormentas o eres
la amorosa calma que lo envuelve todo y que sólo toma conciencia de una
parte de sí.
La próxima vez que sientas que tu mente te intenta
arrastrar lejos de ti, toma un respiro y amplía tu mirada hasta salir
del interior de esa tormenta. Abraza todo desde afuera y OBSERVA
atentamente, porque la vida te ha llevado justamente hasta ahí para que
aprendas a conocerte y a reconciliarte con una parte de ti mism@.
Aprovecha todas esas instancias para recordarte que tu corazón está al
mando y que el infinito Amor que emana de ahí, siempre te devuelve a la
paz de este eterno presente. Sin darte cuenta irás aflojando poco a poco
las amarras de tu mente y estarás respirando, cada vez con más
frecuencia, de tu auténtica libertad! ![]()
Un luminoso abrazo desde mi Infinito hasta tu Eternidad! ![]()
viernes, 6 de mayo de 2022
OBSERVAR TU MENTE ES RESPIRAR TU LIBERTAD (Por El Amor desde Mi Infinito hasta Tu Eternidad)
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario