Buenas noches chicos y chicas, ¿Os habéis dado cuenta de que se nos acaba el año? Por supuesto que no hay nada que temer, porque el nuevo ya está junto a la puerta de entrada esperando turno, pero yo estoy seguro que todo un año es algo de suma importancia, y le suelo hacer un pequeño homenaje en agradecimiento de todas las oportunidades que me ha brindado, que consiste en tomar conciencia de cómo he actuado o reaccionado ante las circunstancias y situaciones mas significativas o relevantes a lo largo del mismo, y después del análisis apreciar mi grado de acierto o desacierto respecto a las mismas, porque el nuevo año me volverá a presentar de nuevo todo lo que se pudiera considerar suspenso y he de estar preparado.
Recordemos que estamos asistiendo a la escuela de la vida, y cada año es la continuación del anterior y nos traerá cosas y elementos nuevos, y también repeticiones de lo suspenso y pendiente de superar.
Si yo no tomo conciencia de lo que hice de forma incorrecta, nunca podré rectificar, lo volveré a hacer de igual forma, porque sigo creyendo que lo hice bien, pero si yo observo mi actuar anterior y encuentro un fallo o algo que hice mal o pude hacer mejor, cuando de nuevo se me presente la misma o parecida situación podré mejorar mi resultado anterior.
Este ejercicio es muy beneficioso y necesario, sobre todo en las relaciones personales, porque muchas veces ofendemos o lastimamos y puede que no nos demos cuenta, o que no le concedamos demasiada importancia, y ello puede llegar a ser motivo de deterioro, perjuicio o extinción de la relación.
Si en nuestro ejercicio de análisis y valoración de nuestra conducta apreciamos que nos hemos comportado mal con alguien, sería maravilloso ir junto a ese alguien y reconocer nuestro error y pedir disculpas por ello, y sin duda alguna que con esta forma de proceder cerraríamos el presente año en paz con nuestro prójimo y con nosotros mismos, y cuando llegue el año nuevo a nosotros nos brindará una sonrisa porque el balance anual anterior quedó cerrado en paz y armonía con nosotros, el prójimo y nuestra Madre Naturaleza. Hasta aquí mis ideas de este anochecer. Un saludo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario