VIVIR CON ESTRÉS (desde un punto de vista científico), EQUIVALE A VIVIR BAJO MÍNIMOS
Cuando percibimos la presencia de una circunstancia estresante que nos
amenaza en algún sentido (cuyas consecuencias no podemos predecir ni
controlar), un sistema nervioso primitivo, el sistema nervioso
simpático, se pone en marcha y EL CUERPO MOVILIZA UNA CANTIDAD ENORME
DE ENERGÍA EN RESPUESTA AL FACTOR ESTRESANTE. A nivel fisiológico, el
cuerpo dispone al momento de los recursos que va a necesitar para afrontar un peligro inminente:
Las pupilas se dilatan para que podamos ver mejor; el ritmo cardiaco y
la respiración se acelera para que podamos correr, luchar o escondernos;
el organismo libera glucosa al torrente sanguíneo con el fin de que
nuestras células dispongan de más energía y la sangre se desplaza de
los órganos internos a las extremidades para que podamos movernos con
rapidez, si es necesario. El sistema inmunitario se dispara y luego
decae, según la adrenalina y el cortisol inundan los músculos con el fin
de proveerlos de la descarga de energía que necesitan para escapar o
eludir al estresor. La circulación abandona el cerebro anterior, nuestro
cerebro racional, para dirigirse al cerebro posterior, de modo que
perdemos capacidad de pensar creativamente a la par que se activan
nuestros instintos para que podamos reaccionar con celeridad.
lunes, 26 de diciembre de 2022
VIVIR CON ESTRÉS (Por Tere Torres)
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