No
pasa nada si te equivocas. Vuelve a intentarlo. El secreto del "éxito"
no radica en que todo te salga "bien", sino en que siempre te levantes
cuando las cosas no salen como esperas. No existen errores, tan solo
aprendizajes y experiencias que a la larga se traducirán en sabiduría.
Si lo consigues a la primera, estupendo. Y si no lo consigues, habrás
ganado la experiencia necesaria para conseguirlo más adelante.
Tu
único fracaso es no intentarlo, no arriesgarte, no lanzarte. No hacer
aquello que tanto deseas y siempre pospones por temor, por vergüenza,
por el qué dirán... Si tienes un sueño, persíguelo. Aunque parezca
difícil, peligroso o casi imposible de realizar. Aunque haya gente en
contra. Aunque te digan que estás loco... Recuerda que aquello que los
demás opinan y te dicen tiene más que ver con ellos mismos que contigo.
Cuando te dicen "no puedes", son ellos quienes no se ven capaces. Cuando
te dicen "es imposible", son ellos, en su estado de conciencia actual,
quienes no lo ven posible. Cuando te dicen "cambia de objetivos", son
ellos quienes no se plantearían ni por asomo las metas que tú te marcas.
Aprende a reconocer la grandeza que hay en ti y a discernir el nivel de
conciencia de las personas con quienes interactúas. No todas sabrán
leerte.
Si
pides consejo sobre tus sueños a personas temerosas, apagadas o
limitadas por su pequeña y dogmática verdad, lo más seguro es que
recibas una buena dosis de temor y razones por las cuales "no te
convendría arriesgarte". Tenlo en cuenta a la hora de tomar en
consideración determinadas opiniones y puntos de vista. Al final, la
decisión es tuya. Solamente tuya. Reconoce tu poder. Aparta los límites.
Alimenta tus sueños. Conéctate a tu propia vida. 


.
No hay comentarios:
Publicar un comentario