Viene de la 2ª parte. Un ser
humano es algo mucho mas importante de lo que la mayoría de las personas
creemos, es la manifestación y realización de todo un “proyecto divino” llevado
a cabo por muchos Seres, que por amor y entrega, colaboran en las
programaciones y elaboración de lo que llamamos nuestro destino a cumplir, y la
disponibilidad y entrega de dos personas, que en la función de padres, y con
todo su amor, nos reciben en este mundo y se esfuerzan sin poner límites para proporcionarnos todo cuanto
necesitamos hasta que seamos autosuficientes, y aún después siguen pendientes
de nuestras necesidades y posibles problemas para apoyarnos en caso necesario.
Nuestro
cuerpo físico es una auténtica maravilla, es todo un mundo donde
"billones" de seres microscópicos, pero reales, trabajan sin cesar para
mantenernos conectados a la vida, esta realidad la conocemos casi todos,
pero
apenas nadie la tiene en cuenta y obra en consecuencia, hay muchas
personas que
rechazan su cuerpo porque no es lo alto que ellas quisieran, o porque
las
medidas no coinciden con los cánones de belleza establecidos, o porque
según
las modas, o nos falta o nos sobra pecho, o trasero, etc. etc.
Hemos de
tener muy en cuenta, que siempre que albergamos pensamientos y sentimientos de desaprobación
y reproche con algunas de nuestras naturalezas, entramos en confrontación con
nosotros mismos, con algunos de nuestros órganos o partes de nuestro cuerpo, o
psiquis, y de estas realidades se derivan un incalculable número de
sufrimientos y enfermedades, que en sí, es la manifestación del daño o perturbación que
estamos ocasionando a esas partes de nosotros mismos que no aceptamos y tampoco
amamos.
El sentimiento de rechazo y malquerencia hacia algunas de las partes de
nosotros mismos, es una energía con un gran poder desequilibrante y destructor,
causando daños que se manifiestan como enfermedades de variados síntomas y
naturaleza, difícil de tratar a bese de fármacos, porque el causante de ellas
somos nosotros con nuestras energías de contrariedad, desaprobación, rechazo y
malquerencia, si tenemos un clavo en el zapato y nos produce una herida, por
mucho que curemos la herida, en tanto no quitemos el clavo que la produce, no
curará.
En relación
al presente, lo que somos, es lo que somos, lo que tenemos, es lo que tenemos, no contamos
con otra cosa ni mejor ni peor, y de lo que somos y lo que tenemos, hemos de
estar agradecidos y dar infinitas gracias por ello, y por supuesto, hacer al
mayor bien posible a favor nuestro y de los demás.
Hay quien
dice que esto es conformismo, pero si queremos algo mejor, la posibilidad de
conquistarlo siempre la vamos a tener, pero en tanto no la conquistamos es justo,
necesario e inteligente, amar lo que se tiene, porque lo tenemos que usar de
base para todas las posibles conquistas o proyectos, si no amamos lo que somos
y tenemos, nos quedamos sin base, sin plataforma de lanzamiento.
Para dar por
terminado este tema, os invito a reflexionar sobre estas cuestiones, y también
os invito a aceptaros y amaros como sois, y con lo que tenéis, no necesitáis
nada más, si en verdad hubieseis necesitado algo que aún no tenéis, nuestro Padre
Celestial habría fallado, habría cometido un error, y hasta donde llega mi FE,
el Padre de todo, todos y todas, ni falla ni comete errores.
Ocurre
que dependiendo del curso de formación espiritual que estemos
realizando, y las asignaturas que estemos tratando dentro del mismo, así seran los niveles de dificultad que se harán presentes
en nuestra vida en forma de circunstancias y situaciones, de ahí lo
improcedente de andar observando y comparando nuestras condiciones de
vida con las demás, nosotros somos nosotros, diferentes al resto, no mas
o menos, simplemente diferentes, por eso lo del título de YO, SOY YO.
Sobre
nuestra identidad queda mucho por tratar, porque al tener manifestación
simultánea en deferentes planos o dimensiones según nuestras distintas
naturalezas, a
veces nos confundimos o identificamos con otras energías ajenas y
afines a algunas de nuestras realidades o facetas, virtudes o defectos,
de ahí la interrogante ¿O QUIZÁS NO? porque a veces realizamos actos
influenciados por otras entidades o energías invisibles que por
similitud de frecuencia nos identificamos con ellas y le permitimos
actuar en nuestro nombre, pero sobre
estas cuestiones hablaremos en otra ocasión. Un saludo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario