viernes, 24 de noviembre de 2023

PEQUEÑA VENTISCA (Por Dharma Shanti)

 

 "El aleteo de las alas de una mariposa puede causar un tifón en algún lugar del mundo".
En apariencia, cuando ocurre alguna guerra, es solo cuestión de dos tipos estúpidos. Pero las guerras o calamidades que puedan existir en cualquier rincón, son producto de nosotros mismos. Todas las mentes, aunque suene extraño, están conectadas en red, así como varias computadoras con un gran servidor. Toda una guerra es una estructura que se manipula desde otro lugar, pero gracias a todos nosotros. ¿Qué tienes que ver en una pinche guerra que se desata a miles de kilómetros de tu casa? Bueno, cualquier tipo de inconformidad, sentimiento o emoción que generas en tu día a día, es contagioso como cualquier virus. Y eso lo puedes notar fácilmente, cuando un día de tantos, sales molesto de cualquier lugar, casi transpirando a un demonio. Cualquier persona que vaya pasando a tu lado, puede fácilmente contagiarse de tu ira, apenas rozando un poco tus ropas. Las emociones son contagiosas.
Y si eso ocurre solamente contigo y en escala menor, tambien ocurre lo mismo con muchas personas y a gran escala.
Tu guerra interna crea guerras externas. Tus emociones, cualquiera que estas sean, tienen que parar en algún lugar y crear algo. Tu, simplemente, no puedes sentir y que ese sentimiento se quede ahí en tu cuerpo. Estamos haciendo licuados constantes de emociones que llegan de todas partes del planeta. Estamos conectados en red a una mente colmena.
O sea, que si algún día estás tan furioso, y sales de tu oficina o lugar de trabajo y azotas la puerta con una ira brutal. Puedes apostar que esa ira llegará a cualquier rincón del planeta convertida en otra cosa. Y obviamente, muchos harán lo mismo casi simultáneamente desde diferentes puntos.
Cuando sientes amor, ese amor también puede llegar al planeta entero. Tal vez, en forma de una mariposa que acaba de eclosionar.
Buen día
21/11/23
04:23
Dharma Shanti

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