El servicio y el trabajo son también terapéuticos, constituyendo un sano recurso para una existencia digna. La notable poeta chilena Gabriela Mistral, Premio Nobel de Literatura en 1945, en su magnífico poema El placer de servir , enfatiza: Toda Naturaleza es afán de servicio
Sirve a la nube, sirve al viento, sirve a los valles.
Donde haya un árbol para plantar, plántalo tú mismo;
Donde haya un error que corregir, corríjalo usted mismo;
Donde hay un esfuerzo que todos evitan, acéptalo tú mismo...
Cuando descubramos y vivamos este sentido de la vida, todos seremos felices. Tratemos pues, aunque sea por astucia, de vivir esta alegría de servir, tomando conciencia de lo que somos.
Divaldo Pereira Franco
No hay comentarios:
Publicar un comentario