sábado, 27 de julio de 2024

UN CUARTO DE HORA (Por Coquita Argañaráz)

 

Cuando tuvieres un cuarto de hora a tu disposición, reflexiona sobre los beneficios que puedes difundir.
Recuerda el diálogo afectivo con el que rehagas el buen ánimo de algún familiar, dentro de su propia casa; de las palabras de paz y amor que el amigo enfermo espera de tu presencia; de auxiliar en alguna tarea que te depare esfuerzo, para la limpieza o lo que reconforte tu propio hogar; de la conversación edificante con un niño desprotegido que te conducirá para el frente las sugerencias de buena voluntad; de extender algún abono a esa o aquella planta que te es útil; y del encuentro amistoso, en que tu opinión
generosa consiga favorecer la solución del problema de alguien.
Quince minutos sin compromiso son quince opciones en la construcción del bien.
No nos olvidemos de que la floresta se levantó de semillas casi invisibles, de que el río se forma de fuentes pequeñitas y de que la luz del Cielo, en nosotros mismos, comienza de pequeñitos rayos de amor irradiándosenos del corazón.
Espíritu MEIMEI
FRANCISCO CÁNDIDO XAVIER
Del libro: “Caridad”

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