“Deja que te ponga los cuernos, deja que sean infiel…
No pierdas tu paz.
Si alguien quiere engañarte, lo hará.
No importa cuánto te entregues, cuánto te esfuerces o cuánto ames.
La lealtad no se exige… se demuestra.
Así que deja que muestre quién es.
Deja que enseñe su verdadero nivel.
Deja que se traicione a sí mismo antes que a ti.
Porque la infidelidad dice más de la otra persona que de ti.
Tú no estás aquí para rogar fidelidad,
ni para mendigar cariño,
ni para pelear por un lugar que debería ser tuyo por respeto.
Cuando alguien te es infiel,
no pierdas tu paz,
no pierdas tu valor,
no pierdas tu esencia.
Perder a alguien así…
no es una pérdida.
Es espacio libre para alguien que sí sabe lo que tiene frente a él.
Para alguien que no juega, que no miente, que no falla.
Para alguien que elige, no que esconde.
Así que no te rebajes, no supliques, no persigas.
El que traiciona se pierde a sí mismo…
El que se mantiene firme, se encuentra.
Y tú mereces a alguien que te cuide, no que te rompa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario