sábado, 21 de febrero de 2026

TENER CONFIANZA O SER CONFIADOS (Por José Miranda)

 

Hola público, ¿Qué tal estáis? ¿Sois personas de confianza, o personas confiadas, hay gente que confunde una cosa con la otra, y una cosa es vivir en confianza, y otra diferente ser confiado, la diferencia entre ambos términos cosiste en que la confianza, al igual que el resto de las cosas, posee sus límites de correcto uso o aplicación, y sobre todo un ejercicio de control y verificación de las cosas o los casos.
 
Para depositar nuestra confianza en alguien o algo, necesitamos tiempo y oportunidades de verificar que la persona o lo que sea, es fiable, estable, segura etc. En el caso de personas cuenta mucho que manifieste interés y amor por el bien propio y ajeno, y una disposición de servicio a favor de los derechos propios y ajenos aplicando la justicia en su máximo rigor.
 
La confianza es similar a otras manifestaciones afectivas como el afecto, cariño, admiración, etc., que es la consecuencia de una relación mantenida a lo largo de algún tiempo y de efectos fraternos y beneficiosos, es la consecuencia de un modelo de actuación.
 
Cuando acabamos de conocer a una persona no podemos tener plena confianza en ella, pero tampoco desconfianza puesto que no poseemos elementos de juicio que así lo determinen, sencillamente no poseemos un conocimiento objetivo y veraz de esa persona, porque las apariencias pueden ser engañosas y de ello se valen todos los estafadores y personas oportunistas, y hemos de ser cautos y precavidos en este sentido, si nos vemos en la necesidad de confiar la custodia de un ser querido a otra persona, es justo y necesario que esa persona goce de nuestra confianza, para tranquilidad y bien de todos.
 
La persona confiada suele ser demasiado ingenua, e incluso irresponsable a la hora de depositar confianzas que no están acreditadas a través de los hechos y el tiempo, es parecido al que abre su corazón y sus intimidades a todo el que cuadre, de seguro que esa persona en algunas ocasiones saldrá muy mal amparada, porque en nuestra sociedad hay una mezcla de todo un poco, y es a nosotros a quien corresponde seleccionar las personas merecedoras de nuestra confianza de las que no lo son.
 
Las personas que no gocen de nuestra confianza, por tal motivo no hemos de calificarlas, juzgarlas o discriminarlas, sencillamente el nivel de confianza, si es que lo hay, es menor que el que depositamos en otras personas.
 
Y en esta labor también cuentan las afinidades y formas de ser, puede darse el caso de alguien que es muy buena persona, pero de afinidades contrapuestas a nosotros, y por tal motivo no se crea el clima de confianza.
 
Nos interesa andar despiertos por la vida, y usando nuestras capacidades que para eso las tenemos, y es todo por hoy, saludos. 

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