Reflexiones mañaneras
“Mujeres masculinas”
Una
de las cosas que más frecuente-mente me ocurren a través de mis
reflexiones es encontrarme con mujeres con exceso de energía masculina.
Es normal,
pues se sienten atraídas por mi energía femenina, por mi sensibilidad, o
como dicen muchas de ellas: “Por poner palabras a lo que sienten pero
no saben/pueden expresar”.
No es fácil que den el paso para ponerse en contacto conmigo ya que suelen estar muy re-sentidas respecto a los hombres.
Así
que la mayoría estudian y rumian mis reflexiones para tratar de
asegurarse de que no soy un hombre “más” como los demás antes de
comunicarse.
Y no es que yo lo diga, me lo dicen ellas.
Mostrarse vulnerables y abrir sus acorazados corazones les resulta suma-mente difícil.
Han desarrollado mecanismos de defensa psicológicos y de comportamiento para defenderse de sus heridas.
Suelen
ser mujeres que “parecen” muy dominantes, seguras, resolutivas, con
fuerte carácter, muy poco flexibles, reaccionarias y dadoras, muy
dadoras pero con mucho necesidad de re-conocimiento y valoración.
Toda esa apariencia nos son más que defensas para proteger a su niña herida interior…
Suelen arrastrar traumas de su infancia aún no resueltos y que las condicionan enorme-mente.
Aún siguen “allí” exigiendo que todo aquello nunca hubiera ocurrido o que tendría que haber sido - “sí o sí”- de otra manera…
Seres atormentados, muy sensibles, vulnerables, temerosos y necesitados de casi infinito amor y comprensión.
Por
eso aparentan ser muy fuertes y poderosos. “Ladran para que no les
muerdan”, como ese perro pequeñín que se siente vulnerable y se presenta
ante los demás como muy agresivo…
Si
como hombre te encuentras con alguna de ellas sonríe a la primera
impresión que tu ego haga de ellas. Tenderás a rechazarlas por su
aparente masculinidad pues ningún hombre quiere a un rival, sino a
alguien sensible, tierna, delicada y atenta.
Y todo eso habita dentro de ellas y en grandes cantidades y con unas inmensas ganas de darlo.
Pero hay todo un laberinto de defensas mentales/emocionales que defienden ese sensible y casi inexpugnable corazón…
Así que tendrás que demostrarle que eres un hombre confiable, comprensivo, paciente, atento.
Tendrás
que convertirte primero en ese Padre/Madre que siempre quisieron tener
para luego demostrarles que existe también ese tipo de amor de pareja
que tanto anhelan…
Y
tú -mujer masculina- tendrás que asumir tus riesgos, bajar tus
defensas, aflorar tu sensibilidad y vulnerabilidad, pues ningún hombre
siente atracción por una mujer “ladradora, agresiva y cuya defensa es el
ataque…”.
No, la mayoría también buscamos a esa madre que no tuvimos o que sí y la queremos ver de nuevo en nuestra pareja…
Conocer
el pasado y la mente propia, nuestras heridas y sanarlas es condición
indispensable para mantener una relación con un mínimo de garantías.
Si no toda relación será la unión de extremos: Verdugos y víctimas. Abusadores y sumisos. Dominantes y dominados.
Observa
el mundo y pregúntate cómo frente a una persona con gran seguridad en
sí misma suele haber casi siempre una de débil carácter que para nada
pareciera ser su pareja ideal sino todo lo contrario…
Y es así ya que cada uno necesita de su opuesto para poder ejercer su rol.
Pero son relaciones
des-equilibradas, de extremos y en este mundo dual la mejor relación y estado mental es el “equilibrio”.
Así que observemos nuestras mentes y sus excesos de energías.
Sanémoslas para ser hombres y mujeres equilibrados que den lugar a relaciones equilibradas y a un mundo en equilibrio…
Buen día, amigos.
Kriss
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