Hola gentes, ¿Qué tal estáis? ¿Os encontráis a gusto con todo cuanto os rodea? Una
de las primeras lecciones a aprender en nuestra “escuela de la vida” es que el
imán interior es quien atrae o repele todas las circunstancias, situaciones y
resto de condiciones que nos rodean en lo externo, nada es por casualidad o por
azar, todo es consecuencia de nuestra forma y modo de actuar de pensamiento,
sentimiento y obra, que es lo que influye en lo externo.
Voy a argumentar un poquito lo que acabo de exponer. Todo cuanto realizamos tiene causa y origen en el pensar y el sentir, y nuestra "escala de valores y prioridades" es la que determina como, cuando y de qué manera actuar o resolver, y tanto el pensar y sentir, como nuestra escala de valores y prioridades, son realidades correspondientes a nuestro "mundo interno" nuestro INTERIOR, por eso afirmamos que todo lo externo es un reflejo de lo interno, es lo que somos, y cómo somos nuestra base de apoyo para actuar, ya sea de pensamiento, sentimiento o la acción física.
En nuestro
mundo externo tenemos un espacio común que compartimos con personas, animales,
vegetales y medio ambiente, y otro espacio privado que corresponde al terreno
de lo íntimo y particular, ambos espacios están estrechamente relacionados, y
las características y condiciones de uno repercuten en el otro, porque muchas
de nuestras intimidades siempre terminan manifestándose a través de nuestro
comportamiento del diario, y todos los acontecimientos de la parte social o pública,
afectan y condicionan a lo intimo, de ahí la necesidad de mantener equilibrio y
coherencia entre ambos espacios, el mejor método es el intentar ser lo más justos
y sinceros que podamos.
En el mundo
externo es muy conveniente contar con un espacio y lugar privado e intimo, un
lugar de recogimiento donde nos confesamos con nosotros mismos libres de
influencias ajenas, un lugar exclusivo de nosotros y nuestras realidades
internas y externas, donde confeccionamos nuestros esquemas de planificación, actuación y
rumbos a seguir en el caminar de la
Vida.
Este lugar se va impregnando de emanaciones energéticas de nuestro Ser y resto de Seres que nos acompañan como apoyo y ayuda en la realización del cumplimiento del programa de vida, o destino a cumplir, y en los momentos de dudas, conflictos y grandes pesares, es un recurso muy socorrido que facilita los procesos de recuperación de la armonía, estabilidad y claridad para ver la opción mas favorable a la hora de tomar importantes decisiones, en mi caso es mi habitación de escritura.
Hacia el
mundo externo estamos en un continuo dar y recibir, de él recibimos todo lo
relacionado con la alimentación de nuestro cuerpo, y también es parte esencial
y escenario del programa de aprendizaje y capacitación, que es el motivo
principal de nuestra presencia por este mundo, es nuestra morada y se entiende
que lo deberíamos de amar y cuidar, pues aunque es bastante grande no deja de
ser un organismo vivo y le afectan nuestras formas de tratarlo en todos los
aspectos.
Aunque es algo que apenas solemos apreciar, pero el fondo y forma de tratar a nuestro planeta dice mucho de nosotros, se suele decir que una imagen vale mas que mil palabras, a la hora de hablar procuramos quedar como "gente maravillosa" pero es nuestro actuar quien pone la verdad al descubierto.
Nuestro
mundo interno y externo sería muy conveniente que fuesen progresando por igual,
para poder ser personas equilibradas, y poder estar siempre a la altura de las
circunstancias.
Parte de
nuestro éxito como Seres y personas, depende de nuestra forma de actuar y
comportarnos en nuestro pequeño gran mundo, de él podemos hacer un lugar mágico
donde el amor y bienaventuranza sea la base de nuestras manifestaciones, o por
el contrario podemos hacer un lugar de martirio y sufrimientos indescriptibles.
Y ya doy por terminada la cuestión de nuestro particular “mundo”, tanto externo como interno, queda mucho por decir, pero continuad vosotros cada cual a su estilo y manera, un saludo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario