Lo que más te está destruyendo… es exactamente lo que te cuesta dejar ir.
Y la razón por la que no lo sueltas es porque todavía ves algo hermoso en ello.
Puede ser una persona.
Puede ser una relación.
Puede ser un recuerdo.
Puede ser un hábito.
Puede ser una etapa de tu vida que ya terminó.
Muchas personas permanecen donde sufren porque siguen mirando la belleza de la vista, pero dejan de ver el daño que les está causando.
La vida cambia cuando dejas de preguntarte:
“¿Qué tan bonito es?”
Y empiezas a preguntarte:
“¿Qué precio estoy pagando por mantener esto en mi vida?”
No todo lo que amas te conviene.
No todo lo que extrañas merece regresar.
No todo lo que deseas merece quedarse.
━━━━━━━━━━━━━━━
A veces la decisión más difícil también es la que más paz te traerá.
Si algo te roba la tranquilidad, la dignidad, el respeto por ti mismo o tu crecimiento, no importa cuán hermosa parezca la vista…
Es momento de cerrar la ventana.
Hoy, sé honesto contigo.
Pregúntate:
¿Qué estoy tolerando que sé que me está haciendo daño?
Y después da un pequeño paso para alejarte de ello.
Porque los cambios más importantes de la vida no comienzan cuando todo está listo.
Comienzan cuando decides dejar de aferrarte a lo que ya no te hace bien.
━━━━━━━━━━━━━━━
𝗛𝗼𝘆 𝗰𝗶𝗲𝗿𝗿𝗼 𝗲𝘀𝗮 𝘃𝗲𝗻𝘁𝗮𝗻𝗮.
No hay comentarios:
Publicar un comentario