"El hombre debe ser cada vez más consciente de que tiene a su disposición instrumentos muy superiores al intelecto. El intelecto es solo un buen instrumento de trabajo para el estudio y la exploración de la materia, pero incluso en la vida cotidiana, el intelecto no puede guiarnos tanto, porque no solo tiene una percepción parcial de la realidad, sino principalmente porque en todo lo que emprende tiene un móvil oculto, un interés, un cálculo egoísta que acabará siempre produciendo desorden. Apenas hace un sacrificio o un gesto generoso, el hombre que se deja llevar por su intelecto lo lamenta, cree que ha sido muy tonto de escuchar los consejos de su corazón y de su alma.
Y el intelecto es igualmente incapaz de concebir cómo la fraternidad se realizará entre todos los hombres, cómo la tierra solo formará una familia, cómo el mundo entero vivirá en paz y armonía. No puede elevarse lo suficientemente alto para descubrir los verdaderos remedios, las verdaderas soluciones. Lo que se imagina, lo que se propone a partir de su visión incompleta y egocéntrica de las cosas, es siempre defectuoso y solo puede provocar malentendidos."
Omraam Mikhaël Aïvanhov
No hay comentarios:
Publicar un comentario