Tenemos
la vieja costumbre de quejarnos de todo y por todo. Del frío, del
calor, de la falta de dinero, de nuestros gobernantes, de las
enfermedades, de las injusticias, etc...
No
nos damos cuenta, que las quejas son un tipo de energía oscura y
negativa que atrae hacia nosotros “más de lo mismo”. Precisamente
aquello que queremos evitar.
En
cambio si elegimos tener una actitud distinta, y en vez de quejarnos,
aceptamos, amamos y agradecemos, todo aquello que nos ofrece la vida,
rescatando lo bello y positivo de cada situación, atraeremos armonía,
alegría, bienestar y felicidad.
Recuerda que si cambias la forma de ver las cosas, las cosas cambian de forma!
No hay comentarios:
Publicar un comentario