Hola
queridas gentes, ¿Qué tal nuestro concepto de identidad? ¿Nos gustamos tal cual
somos? O nos gustaría ser diferentes,
parecernos a alguien en concreto.
El tema de hoy versa sobre estas cuestiones, porque son muchas las personas que manifiestan estar en desacuerdo con su realidad, con su físico, con sus rasgos psicológicos, con su profesión, desean pertenecer a otro nivel personal y social, ni les gusta ni aceptan lo que son y lo que tienen, muchas de estas personas idealizan formas de vivir, prototipos personales, tronos imaginarios de fama y poderío, crean ídolos a los que imitan y les gustaría parecerse a ellos, estas personas crean grandes cantidades de energías mentales y emocionales, y todas ellas en desacuerdo y diferentes a su verdadera realidad, optan por vivir en un mundo de mentira menospreciando los muchos tesoros y otras realidades maravillosas que conforman su realidad auténtica, y su verdadera vida y resto de condiciones y situaciones.
El tema de hoy versa sobre estas cuestiones, porque son muchas las personas que manifiestan estar en desacuerdo con su realidad, con su físico, con sus rasgos psicológicos, con su profesión, desean pertenecer a otro nivel personal y social, ni les gusta ni aceptan lo que son y lo que tienen, muchas de estas personas idealizan formas de vivir, prototipos personales, tronos imaginarios de fama y poderío, crean ídolos a los que imitan y les gustaría parecerse a ellos, estas personas crean grandes cantidades de energías mentales y emocionales, y todas ellas en desacuerdo y diferentes a su verdadera realidad, optan por vivir en un mundo de mentira menospreciando los muchos tesoros y otras realidades maravillosas que conforman su realidad auténtica, y su verdadera vida y resto de condiciones y situaciones.
Estas
personas son parte de un proyecto de la “sociedad de consumo” y resto del sistema, que necesita de
personas-robot con mando a distancia, para moverlos en la dirección de sus
intereses, sin que ellos puedan tomar partido en sus direcciones y formas de
vida, estudian con esmero y minuciosidad las debilidades, defectos y carencias
de las personas y los utilizan como puertas o vías de acceso al centro de
control y programación de las mismas, y la persona envuelta en la idea y necesidad ficticia
de que tiene que estar al “loro”, al “día”, en la “onda” o a la “moda” para
poder ser alguien ¡Güay! o importante, hace todo lo que exigen como necesario, sin analizar en lo más
mínimo si obra a favor o en contra de sus intereses, salud, y proyectos de vida
personales y reales.
La sociedad
de consumo, aunque es necesaria, en la actualidad obra y actúa según los
intereses de los grandes capitales, la globalización, y sobre todo se dedica a
crear todo tipo de necesidades en las gentes para que dependan de sus productos,
y se venda hasta lo que ni hace falta, ni es vendible.
La sociedad de consumo
se mueve por intereses exclusivamente materiales, es esclava de “don dinero” y
el bienestar y felicidad de las personas no le interesa para nada, porque si son felices ya no necesitan de nada,
por eso recomiendo siempre que estamos atentos a nuestras necesidades e
intereses, y antes de tomar decisiones o partir en una dirección, averiguar a donde nos conduce, si
son por motivos de nuestras necesidades reales, o si son las indicaciones del que está
interesado en el contenido de nuestra cartera, monedero o cuenta bancaria.
Aunque resulte redundante vuelvo a recordar que nos urge
aprender a ser nosotros mismos, a aceptarnos tal cual somos en el momento
presente, y si descubrimos que podemos mejorar en algún sentido, y deseamos
poseer esa cualidad o lo que sea, eso no es motivo para sentirnos inferiores a
nada ni nadie, averiguamos que hemos de conocer o conquistar y nos ponemos a
trabajar en esa dirección, y dentro de algún tiempo ya somos o tenemos lo que
deseábamos.
(Continúa enla 2ª Parte) Saludos.
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