Viene de la 1ª parte. En nuestro mundo hay mas que suficiente documentación y evidencias por todo sitio y lugar, y de muchas formas y maneras, para que nos demos cuenta de la existencia del Alma y Espíritu, también hay mas que suficiente información que deja bien claro que nuestra alma, espíritu y otros aspectos energéticos siguen existiendo mas allá del umbral de la muerte física, porque son energías y programaciones que están fuera de los principios por los que se rigen los procesos y leyes biológicas.
Son energías de otro orden, mas sutiles, de mas alta vibración, y que para poder operar y manifestarse en el plano físico, necesitan de una naturaleza intermedia que les permita la conexión y comunicación entre los dos mundos o naturalezas, y esa naturaleza intermedia es nuestro cuerpo físico y sus energías, y el hecho de que solo tenga un periodo limitado de vida se hace estrictamente necesario dado que todo necesita actualización, y que el Ser tiene que vivir en la condición de hombre y mujer, porque son naturalezas diferentes y en cada una de ellas se adquieren conocimientos, capacidades y aptitudes muy diferentes pero complementarias y necesarias.
Por todas estas razones y otras muchas que no podemos explicar en este escrito, nos debería quedar claro que una cosa es nuestro cuerpo físico, y otra diferente y mucho más importante, es nuestro Ser, el que necesitaba venir a este mundo para graduarse en el conocimiento del Amor y la Verdad como fuente de Vida, y resto de energías que de Él emanan en forma de Leyes por las que se rigen los mundos físicos y espirituales.
Depende de lo que queramos realizar en cada momento, nuestro instrumento (cuerpo físico) tiene que estar debidamente afinado en el tono que queremos que suene la melodía, o dicho de otra forma, adaptado a la labor a realizar, o situación a resolver.
Si vamos a trabajar al campo, deberemos poseer conocimientos y capacidades para llevar a cabo con acierto y efectividad las tareas a realizar, y deberemos contar con el atuendo adecuado.
Si vamos a conducir un coche deberemos contar con los conocimientos y prácticas que nos dan derecho a poseer el permiso de conducir y ser conductor.
Si vamos a ejercer de juez, necesitamos conocer las leyes y resto de parámetros que nos permitan emitir un veredicto justo.
Si vamos a competir en algún deporte, necesitamos estar debidamente instruidos y entrenados en la modalidad en la que participamos.
Si queremos ejercitarnos en el conocimiento y práctica de la espiritualidad necesitamos sentir el llamado interior, y deberemos renunciar a muchas otros conocimientos y prácticas de frecuencias bajas que conducen por senderos muy diferentes u opuestos.
Si yo camino hacia la ascensión de una montaña llegaré hasta la cima, y si camino hacia abajo llegaré a lo más profundo de valle, en cada caso necesito que mi cuerpo este preparado para la misión, y contar con lo necesario según lo que sea.
Nuestro querido cuerpo es el instrumento que utilizamos para hacer que suene la melodía de nuestra vida, procuremos que este debidamente equilibrado y afinado para que su sonido sea una música agradable y benefactora, y no un molesto ruido de efectos perturbadores. Y hasta aquí la cuestión de la afinación, un saludo.
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