Hola de nuevo gentes, acabo de dar comienzo a este nuevo día y me apetece escribir, y entiendo que he de aprovechar la ocasión, porque después igual quiero escribir y no se me ocurre nada como me ha ocurrido algunas veces, y existen dos palabras que a todos nos encantan, que son el amor y la y suerte, pero muchos de nosotros lo entendemos a nuestra forma, o en la forma que nos han enseñado según las creencias de un pasado.
Vamos a inventarnos un cuento que trata de una persona que no podía dejar de amar, porque en su interior estaba muy activa la fuente de la que de forma incesante brotaba ese amor o ese cariño, hacia todo lugar y dirección.
Amaba a su alma y espíritu, porque sabía y sentía que era lo más íntimo e importante de toda su naturaleza, era la realidad que le hacia sentirse conectado y unido a todo lo sublime y divino, la realidad que le otorgaba el derecho a pertenecer a mundos mágicos y paralelos, fuera de los efectos de las leyes biológicas, y fuera del espacio-tiempo, y por tanto formar parte de la eternidad, como miembro de la sagrada familia.
Amaba a su personalidad, porque en ella encontraba todos los datos, información, capacidades, y todas las artes e instrucciones adquiridas, es como nuestro programa operativo y resto de programas instalados sobre él, necesarios para el desenvolvimiento personal hacia el mundo exterior e interior, sin duda que se trataba de algo muy importante en su actual realidad y vida que bien merecía atenciones, cariño y amor sin limites de ningún tipo.
Amaba a su cuerpo físico, porque como persona formaba conjunto y unidad con él, y a través de un incalculable numero de conexiones de todo tipo y naturaleza, se sentía con una integración absoluta formando una unidad total, y por supuesto era el medio que tenía para manifestarse y tener realidad física en este mundo, pues el cuerpo humano es una de las maravillas Del Creador y le brindaba posibilidades ilimitadas de todo tipo, y sin él no podría ser habitante de este mundo, bien merecía su amor y cariño.
Para la concepción, gestación y desarrollo de su cuerpo, necesitó la colaboración de otros Seres, que en la condición de personas ya estaban aquí, y con mucho Amor lo recibieron y participaron en todas las atenciones y cuidados que fueron necesarios para su desarrollo educación y demás, y que constituían su familia humana, y por supuesto que la amaba, la quería más y mas, no podía ser menos porque en principio lo es casi todo, y después seguía siendo o debería ser su principal apoyo.
Amaba su hogar, porque al margen de su forma y resto de características, le brindaba cobijo, seguridad, confort, arropo, etc.
Y ahora vamos a hablar de realidades. Si yo arrojo pintura de color verde sobre una pared, queda pintada de color verde, si arrojo suciedad sobre algún lugar, ese lugar queda sucio, si con agua y jabón, o un limpiador limpio algo, ese algo queda limpio, yo creo que estas realidades las entendemos y comprendemos todos, pero basado en el mismo principio, en la misma lógica y realidad, hay muchas cosas que posiblemente no sabemos, o no las contemplamos, o no nos cuadran dentro de nuestros roles, y por tanto obramos de forma torpe e inadecuada y que generan unas consecuencias que condicionan nuestra vida.
Existen grandes realidades que ni se ven, ni se pueden tocar, ni oler, ni oír, etc. y el motivo o causa es que nuestros cinco sentidos físicos y los no físicos, todos son limitados, y todo cuanto exista o se manifieste fuera de sus límites no lo percibimos, es como si no existiera, pero en la realidad existe y ejerce influencia y establece condiciones sobre nosotros y nuestras vidas, y por supuesto que nos interesa conocer, aunque sea de forma mínima.
Muchas veces he comentado que cada una de las personas somos como una emisora ambulante, que va emitiendo de continuo su exclusivo programa, y lo hace a través de una frecuencia vibratoria, también única y exclusiva, de continuo va lanzando hacia su entorno pensamientos, sentimientos, deseos, y todo lo que puede ser pensable y se puede llegar a sentir y desear.
Cada pensar y cada sentir, son energías que pueden ser muy diferentes, incluso opuestas según la naturaleza y condición de los pensamientos y sentimientos, y dichas energías se van adhiriendo en el ambiente y sobre todo a paredes, ropas, muebles, y resto de enseres que se encuentren próximos a nosotros, si las energías son de aceptación, cariño, amor y bienestar de cualquier naturaleza, estamos limpiando, adornando y embelleciendo la estancia o lugar en el que nos encontramos, y si por el contrario son de malquerencia, odio, envidias rencores etc. se adhieren igualmente pero en vez de limpiar y embellecer sucede todo lo contrario.Continúa en la 2ª parte, saludos.
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