Viene de la 1ª parte. Existen
personas con mucha fuerza interior y los conceptos muy claros, y se
anteponen a casi todo, resultando muy difícil el desviarlas de sus
esquemas o patrones originales de conducta, pero lo mas normal, lo que
mas abunda son personas fácilmente influenciables y con pocas
capacidades de criterio personal, es por eso que les compensa a las
grandes productoras y comercializadoras gastarse cifras millonarias en publicidad, sea cual
sea el producto, seguro que se vende.
Es
importante siempre que sea posible, hacer una selección de las
relaciones que mantenemos, y para este fin, hacer uso de nuestras
capacidades analíticas y elegir nosotros lo que apreciamos que obra a
favor nuestro y de nuestro entorno.
¡Atención!
Es importantísimo tener en cuenta el entorno, si solo pensamos en
nosotros, es posible que descuidemos o perjudiquemos el entorno, y ese
descuido o perjuicio nos termina afectando y condicionando a nosotros,
hay que comprender que el entorno es la prolongación de sí mismos, y lo
que sobre él hagamos, sobre nosotros recaerá, antes o después, y algunas veces con recargo.
En
el ejemplo de Pedro y Pablo expuesto en la 1ª parte, lo que cada cuál
da al entorno le llega en forma de cosecha, es el producto de su siembra y a este fenómeno se le llama, ley de acción y consecuencias o de causa y efecto, y está presente en todo y por todo, imposible escapar a esta ley.
Preguntémonos:
¿Qué necesito yo para establecer y mantener buenas relaciones? ¡Buena
pregunta! La respuesta es bastante relativa y extensa, pero vamos a
resaltar tres cualidades esenciales, poseer buen fondo, buenas formas y
equilibrio entre ambas.
Ampliemos
un poco estos conceptos. Podemos ser personas muy buenas, sin maldad,
con buen fondo y todo lo demás, pero si no estamos adaptados al medio
que nos rodea, ni contamos con facilidad de expresión y manifestación,
no podemos comunicar, ni demostrar lo bueno que llevamos dentro, si no
conocemos las artes y leyes de la convivencia, no vamos a comportarnos
correctamente.
Si
tenemos buenas semillas, y un campo fértil, pero no conocemos las artes
de la siembra y demás tareas del campo, no podemos conseguir buena cosecha.
Cuando
hablamos de las formas, nos referimos a todos los conocimientos que
conforman nuestra personalidad, y que nos permiten obrar con acierto,
ante todas y cada una de las circunstancias que hemos de protagonizar, y
que es de nuestro interés el obtener el mejor resultado para cada
actuación.
Y ahora hablemos un poco del fondo.
En el caso del sembrador, el fondo correspondería a la semilla, si la
semilla es de mala o defectuosa calidad, aunque el campo sea fértil, y
conozcamos las artes de labrar, la cosecha tampoco puede ser muy buena,
nos falla lo principal que es la simiente.
En
el caso de las personas, si tenemos muchos conocimientos y dominamos
las formas y artes de expresarnos y además contamos con gran poder de
convocatoria capaz de convencer a cualquiera de cualquier cosa, pero si
nuestro estado de conciencia es mínimo y nuestra condición moral baja y
orientada al beneficio propio, sin duda que todos los conocimientos que
poseemos los aprovecharemos para proporcionarnos fortuna, placeres,
comodidades, etc, etc, sin importarnos que otras personas no tengan ni
para el diario y padezcan miseria y esclavitud, y por supuesto que no es
la mejor forma de crear y mantener buenas relaciones.
Toda
acción que de nosotros parte hacia fuera, hacia dentro o en cualquier otra
dirección es una siembra que en su momento nos dará su cosecha.
Hemos
de cultivar y desarrollar al máximo también la capacidad de comprensión, pues
para establecer una buena relación con algo o con alguien, es imprescindible
obtener el máximo de información, y que nuestra formación y aptitudes nos
permitan comprenderla, y tener conciencia clara de lo que hay, y lo que no hay,
lo que es, y lo que no es, y este conocimiento constituirá la base en la que
apoyaremos la confianza, proyectos, ilusiones etc. Material imprescindible para
la construcción de una buena relación.
Si
conocemos a alguien y no comprendemos su forma de ser, ni lo que hace, ni lo
que nos dice etc. etc., la relación que podamos establecer será mínima y de
baja calidad.
Al
comienzo de la 1ª parte afirmábamos que de todas las relaciones que se puedan
establecer, sin duda que la mas importante es la relación consigo mismo, esto
parece una tontería, pero constituye una gran realidad, creemos que somos
nuestro mejor amigo, y resulta siendo todo lo contrario, vamos a ampliar este
concepto todo lo que sea necesario para su total comprensión, porque en sí,
constituye la base de toda la estructura que sostiene el conjunto de
relaciones.
Pongamos algunos ejemplos de relaciones
varias.
Yo
poseo una huerta, acepto todas sus cualidades y características, intento
mejorar todo lo mejorable, en ella plantaré y cultivare todo lo que me guste e
interese, y a mis plantas, árboles y demás, le prestare atenciones, servicio, cariño
y todos los cuidados propios de cada especie, en cada época.
Si
así procedo mi huerta me producirá, bellas, hermosas y saludables cosechas, sin
duda que mi relación con mi huerta es muy buena.
En
muchas ocasiones no aceptamos lo que poseemos, no le prestamos atención porque
pensamos que debería de ser de otra manera, diferente, nos gusta lo de nuestro
vecino, o aquella otra cosa que vimos aquel día, pero si nos dieran lo de
nuestro vecino, al verla más de cerca y pertenecernos, le veríamos nuevas faltas,
nuevas pegas, seguiríamos sin aceptarlo en su totalidad, porque siempre
veríamos algo que en apariencia nos gustaría más.
El
primer y más grande de los obstáculos para establecer una buena relación de
cualquier índole, es la no aceptación integral.
Un
porcentaje bastante elevado de personas, no nos aceptamos a nosotros mismos tal
cual somos, no aceptamos a nuestros compañeros del viaje de la VIDA, ( padres, hermanos,
hijos, amigos, vecinos y demás), cuando no aceptamos algo en todo lo que es,
siempre hay confrontación, distanciamiento, falta de interés, falta de
información, y nuestra atención se va en otra dirección buscando rellenar el
hueco que estas carencias produce.
Continúa en la 3ª parte saludos.
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