viernes, 30 de agosto de 2024

SOBRE EL AMOR (Por Un Angel en la tierra)

 

Dicen los que no saben que el amor es ciego.
Cuando no se sabe amar todo está obscuro. Y sí…Hay que saber amar, con los ojos bien abiertos.
Hay, al menos, 3 tipos de amor:
- AMOR INSTINTIVO: Dentro de este grupo entran las personas que están obsesionados con su pareja. Sobreviven a través del otro. Tienen sexo, nunca hay un nexo. Traen hijos al mundo biológicamente, jamás hay una preparación previa. Aquí sólo se encuentra latente el instinto de conservación. Los celos están a flor de piel e incluso es posible que una de las partes se torne violenta.
- AMOR QUÍMICO: Dentro de este grupo se encuentra la mayoría de los seres humanos. “Hay química o no la hay” dicen. La química es un intercambio. Se juntan dos fluidos y se forma una solución. El problema es que la química se evapora con el tiempo y se seca en el espacio. El Matrimonio es la fiesta de la QUÍMICA…Primero comenzó siendo física, luego química, y a los 3 años se convierte en una historia que ni siquiera es digna de ser contada. Este tipo de amor está basado en el interés, en el momento, en lo efímero. Es mecánico, pues cada una de las partes da si recibe algo a cambio del otro. Aquí se pone en énfasis el dar y el recibir. Dicen: “Si no recibes, no des o a la inversa, si no das no recibes”. Y lo cierto es que es tan pobre pensar de esta forma. El sol no esconde nunca sus rayos, los merezcamos o no él siempre está ahí.
- AMOR ALQUÍMICO: Dentro de este grupo están los Magos Blancos, los que no necesitan trucos para enamorar, porque saben cómo utilizar el fuego y cómo sostenerlo. Por eso estas parejas nunca se transforman en historias, sino que siempre son un divino presente, porque colman el momento de presencia. Es una ciencia y un arte transformarnos en Alquimistas. Es una Ciencia porque cada ser humano tiene puntos que estimulan su alegría, su sensualidad, su entusiasmo. Estos puntos varían de acuerdo a la persona, pero siempre están, y eso es lo importante. Cuando nos volvemos Alquimistas sabemos escuchar lo que el otro necesita para evolucionar, no lo que el otro nos dice a través de sus caprichos. El amor Alquímico nunca pide. Siempre está emanando, porque sabe conservar dentro una energía que siempre se renueva. Nunca pide porque pidiendo se vuelve mendigo emocional, y los mendigos emocionales siempre están midiendo lo que reciben. Al dar no se identifica con el que recibe, de esta forma no sufre si el otro no valora su calor. Son personas que no sólo vuelan, hacen volar, porque el peso de sus acciones es directamente proporcional a la liviandad de su presencia. Viajan por el sendero de la Providencia, sin ponerle rótulos al amor, regalan abrazos y oídos a quien esté dispuesto a recibir, y siguen su camino. No cambian su libertad por ninguna promesa ni prometen con su boca lo que no pueden cumplir con sus actos. Son personas sin karma. No aconsejan, muestran.
Ahora pregúntense: ¿En qué grupo estoy?, ¿qué estoy dispuesto a hacer para convertirme en Alquimista?, ¿Dejaré que me enseñen a amar de esta forma?
¡Les deseo un hermoso día!

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